¡Despiden a los miembros del Consejo de Administración del Instituto Karolinska!

Los miembros del Consejo de Administración del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), una de las instituciones que se encargan de elegir a los candidatos al Premio Nobel de Medicina junto a la Academia Sueca de Medicina y otros organismos, fueron fulminantemente cesados a primeros de septiembre por la Ministra de Cultura y Universidades sueca Helene Hellmark-Knutsson. Así lo anunció en rueda de prensa tras la dimisión “voluntaria” de su presidente, Lars Leijonborg, añadiendo que va a procederse “a una profunda reestructuración de sus procedimientos de actuación”.

Estos ceses se añaden a las “dimisiones” previas de otros dos altos cargos del instituto como ya explicamos en el pasado número de abril. Nos referimos a Anders Hamsten -Rector del Instituto Karolinska- y a Urban Lendahl -Secretario General de la asamblea de 50 miembros que cada año concede el Premio Nobel de Medicina- quienes dimitieron en febrero por haber defendido a ultranza el trabajo de Paolo Macchiarini, médico italiano que en 2008 se convirtió en el primer galeno en trasplantar a una mujer desahuciada por tuberculosis la tráquea limpia de un cadáver que después rellenó con células madre de la propia paciente -sin rechazo- cuando era jefe de Cirugía Torácica en el Hospital Clínico de Barcelona. Dos años después -en 2010- realizaría con éxito una operación similar en Reino Unido a un niño de 10 años. En diciembre del mismo año Macchiarini comenzaría a usar tráqueas de plástico que asimismo recubría con células madre de los pacientes siendo los primeros en recibirla -en el Hospital Universitario Karolinska– un eritreo llamado Andemariam Teklesenbet Beyene -el caso se publicaría en 2011 en The Lancet-, un estadounidense y una mujer turca; sin embargo los dos primeros fallecerían y la mujer tuvo que permanecer en una UCI dos años y medio hasta que fue trasladada a Estados Unidos sin mejorar. Situación que se repetiría posteriormente falleciendo 6 de los 8 pacientes que recibieron trasplantes similares en otros países.

Esto haría que en 2014 algunos médicos del Hospital Universitario Karolinska presentaran una queja alegando que Macchiarini había minusvalorado los peligros de su técnica por lo que se encargó una investigación según la cual el médico italiano había incurrido en mala praxis… pero achacándosele básicamente minusvalorar la gravedad de los enfermos y no haber obtenido los permisos necesarios. De ahí que el rector Anders Hamsten decidiera respaldarle y mantenerle en su puesto porque una cosa es “actuar sin el debido cuidado” y otro “la mala praxis“. Una decisión que hizo que sus detractores alegaran haber encontrado también imprecisiones en el currículum que presentó Macchiarini al ser contratado.

La Real Academia de Ciencias de Suecia -que otorga los Nobel de Física y Química- emitiría por su parte un comunicado afirmando que había en este caso “defectos y métodos de trabajo indefendibles que han causado una crisis de confianza en la investigación médica de Suecia” a la vez que exigía la apertura de una investigación independiente. Aseverando por su parte el sueco Arvid Carlsson, Nobel de Medicina en 2000, que “se trata del peor escándalo” de la historia de los Nobel” por lo que entiende que debería haber dimitido toda la directiva del Instituto Karolinska y no solo el Rector.

Dimisión que al no producirse ha llevado ahora a la Ministra de Cultura y Universidades sueca Helene Hellmark-Knutsson a cesarlos. Es más, ha pedido también la dimisión o cese del responsable de investigación del Ministerio de Sanidad.