Detienen a la Dra. Almudena Ramón Cueto

La Dra. Almudena Ramón Cueto referente internacional en el ámbito de las lesiones medulares por sus investigaciones sobre la glía envolvente del bulbo olfatorio fue detenida en Valencia durante 48 horas en mayo pasado junto a Eduardo Ruiz -director del Centro de Innovación Médica en Regeneración Medular (CIMERM) en el que ambos trabajaban- acusados de estafa y delito contra la salud pública. ¿La razón? Haber “engañado” a casi 200 personas prometiéndolas “curar” sus lesiones medulares, “falsas promesas” por las que habrían obtenido cerca de un millón de euros.

Según los guardias civiles que desarrollaron la llamada Operación Summas los detenidos se limitaban a dar a sus pacientes masajes terapéuticos y a administrarles productos homeopáticos así como unas sustancias liquidas cuyo contenido iban a analizar alegando asimismo que habían recabado informes de los servicios sanitarios de la Comunidad Valenciana, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo–, expertos en lesiones medulares y asociaciones de lesionados según los cuales lo que los detenidos ofrecían carecía de evidencias científicas y/o clínicas y lo hacían sin el preceptivo control por parte de las autoridades sanitarias.

Como nuestros lectores habituales recordarán Almudena Ramón Cueto demostró hace ya muchos años que la afirmación de los neurólogos de que una médula espinal gravemente dañada no puede repararse o regenerarse y por tanto los parapléjicos -personas con la parte inferior del cuerpo paralizada y carente de funcionalidad- y tetrapléjicos –con parálisis total o parcial en brazos y piernas- no podrán jamás recuperarse es incorrecta: sí es posible regenerarla. Quizás no en todos los casos pero sí en muchos. Lo demostró en ratas y primates. Y lo hizo inyectando en la médula espinal dañada células adultas de la glía envolvente de su propio bulbo olfatorio tras reproducirlas in vitro; células adultas, no células madre, y por tanto sin riesgo de provocar tumores. Y al ser autólogas -es decir, extraídas del propio receptor- sin riesgo de rechazo.

En suma, una terapia inocua que bien aplicada carece de peligro alguno. De hecho en 2014 el neurólogo británico Geoffrey Raisman trataría de la forma descrita por ella a un bombero polaco de 40 años llamado Darek Fidyka cuya médula espinal resultó seccionada dejándole paralizado de cintura para abajo consiguiendo que pudiera ponerse en pie y volviera a caminar con ayuda de un andador.

Agregaremos que si bien el tratamiento propuesto tiene tres fases los pacientes actuales solo habían sido sometidos a dos. La primera es un diagnóstico multisistema para establecer el estado de las fibras nerviosas que sobreviven a un accidente medular ya que no siempre quedan seccionados por completo y se realiza mediante una máquina de resonancia magnética de tres teslas y una serie de pruebas fisiológicas. Y una segunda para los pacientes que aún conservan fibras nerviosas válidas llamada terapia de activación medular efectuada con una fisioterapia especial -que nada tiene que ver con simples masajes como maliciosamente se ha intentado hacer creer- destinada a facilitar la plasticidad neuronal y la generación de nuevos impulsos nerviosos que permitan recuperar algunas funciones; como la respiración sin ventilación asistida, el control de esfínteres y algún tipo de actividad muscular. Fase de activación previa a la del trasplante a la que aún no ha llegado ninguno.

Todo esto lo dimos a conocer en los artículos que con los títulos Afirman que los nervios dañados de la médula espinal ¡pueden regenerarse, ¿Quieren bloquear la investigación sobre la regeneración de la médula espinal?, ¡Una persona con lesión medular completa logra andar! y Almudena Ramón Cueto: “Es posible recuperar funcionalmente a quienes padecen lesiones medulares graves” aparecieron en los números 139, 140, 177 y 187 respectivamente.

Pues bien, tanto la doctora Almudena Ramón Cueto -miembro de nuestro Consejo Asesor- como Eduardo Ruiz estuvieron en nuestra redacción durante más de cuatro horas dándonos amplias explicaciones de lo sucedido y mostrándonos abundante y esclarecedora documentación que no vamos a revelar por petición expresa de los mismos ante el requerimiento de sus abogados. Solo adelantaremos que niegan todas las acusaciones y tienen intención de demandar civil y penalmente a todos los implicados de lo que califican “una vergonzosa conspiración”.

Cabe recordar que todas las causas judiciales contra los médicos acusados en el Caso Bio-Bac, el Presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular (SENO) Jose Ramón Llorente y los catedráticos de la Universidad de las Islas Baleares Pablo Escribá y Xavier Busquets (Caso Minerval) terminaron siendo archivadas al no constatarse la existencia de delito alguno.