Dos vacunas causan la muerte de varios niños en Japón

 

Varios niños japoneses de entre tres meses y dos años murieron en febrero pasado a causa de dos presuntas vacunas que se supone previenen la infección causada por la bacteria Streptococcus pneumoniae o Pneumococo –Prevenar de la multinacional Pfizer y ACT-HIB de Sanofi Pasteur– llevando al Ministerio de Sanidad nipón  a suspender su administración. Las muertes de los infantes se produjeron entre 24  y 72 horas después de recibir las vacunas. Se sabe que algunos de los niños recibieron el mismo día de forma simultánea otra vacuna combinada contra la difteria, la tos convulsa y el tétanos.

Lo que ninguna autoridad ha explicado –ni creemos que vaya a hacerlo en el futuro- es por qué se inocula masivamente a niños pequeños con vacunas como éstas absolutamente innecesarias además de peligrosas. ¿O alguien se cree en serio que en un país tan desarrollado como Japón es fácil contraer una meningitis neumocócica? Y eso sin entrar a valorar el hecho de que jamás ninguna vacuna ha demostrado científicamente su eficacia, es decir, que prevenga una sola patología. Retamos públicamente a los laboratorios fabricantes de “vacunas” a que demuestren científicamente que funcionan.