Dudas sobre la seguridad de un fármaco para el asma

    

Glaxo-Smith-Klinesuspendió en Enero en Estados Unidos el estudio de seguridad que estaba realizando con uno de sus fármacos más vendidos, el broncodilatador Sereven -cuyo principio activo es salmeterol xinafoato- tras revelar un análisis provisional de los resultados que puede aumentar el riesgo de sufrir ataques graves de asma que exijan intubaciones o ventilación mecánica e, incluso, provocar la muerte. A pesar de  lo cual, la FDA (la agencia estadounidense del medicamento) no ha suspendido su venta porque dice que “basándose en los datos disponibles –lo que parece dejar la puerta abierta a que aparezcan otros-  los beneficios de Serevent para la población asmática siguen superando a sus riesgos y los casos de efectos adversos graves recogidos en el estudio eran raros”.
El ensayo se había puesto en marcha en 1996 –sólo dos años después de aprobarse como fármaco- porque la FDA había recibido informes sobre varias muertes relacionadas con su uso.
La excusa de la multinacional farmacéutica para suspender la investigación -en la que participaban 26.000 pacientes- es la de que era “poco probable” que los resultados fueran “concluyentes”. Eso sí, sin aclarar cuántos casos adversos se habían producido hasta ese momento alegando que aún estaban “recopilando la información”.
Sereventse comercializa en 50 países, entre ellos España. Analice ahora el lector si se mide con el mismo rasero a las compañías grandes que a las pequeñas. Y compárese la diferencia de trato de nuestra ministra de Sanidad con este producto y con el Bio-Bac.