Duras críticas a la prueba de una vacuna antisida con 16.000 personas

 

Diversos expertos estadounidenses en sida han criticado abiertamente la financiación por el gobierno norteamericano del estudio de una vacuna contra el VIH en 16.000 tailandeses porque no existen datos suficientes para suponer que vaya a tener alguna utilidad. De hecho, hace ahora un año fue suspendido un estudio similar en Estados Unidos porque los resultados preliminares ya indicaban que la respuesta inmune que inducía era demasiado débil. Incluso agregan que lo que ya se sabe es suficiente para suponer que la vacuna no va a ser eficaz y no tiene sentido tan enorme gasto (más de 100 millones de euros).
La vacuna que se está probando en Tailandia combina una proteína de la superficie del virus llamada gp 120 con un microorganismo de los canarios que porta genes del VIH. Se pretende demostrar que es capaz de prevenir el contagio o, en caso de que el paciente llegue a infectarse, que la enfermedad se sobrelleva mejor.
Uno de los científicos críticos, el profesor Lederman -miembro de la Universidad de Medicina de Case Western Reserve (EEUU)- asevera que si los estudios de investigación que se diseñan no tienen realmente posibilidades de éxito “el público acabará perdiendo la confianza en los investigadores'” (como si la gente tuviera todavía confianza en ellos).