Duro varapalo a la FDA 

 

El Instituto de Medicina de Estados Unidos ha realizado un estudio sobre la FDA -la agencia que regula en ese país los medicamentos- que deja a ésta en muy mal lugar. El informe -solicitado y pagado por la propia agencia tras los recientes escándalos en el sector- afirma que la FDA ha perdido gran parte de su credibilidad, está mal dirigida, las discusiones entre su personal son frecuentes y, sobre todo, está muy condicionada por las presiones que ejerce la gran industria farmacéutica. Especialmente desde que en 1992 se aceptara que las empresas pudieran pagar para que se acelerase la revisión y aprobación de sus productos minando así su independencia ya que la mayor parte de sus ingresos ha terminado procediendo de esos pagos. Al punto de que se recomienda eliminar de inmediato esta posibilidad. Ha sido asimismo criticada por su falta de transparencia en lo que a la seguridad de los medicamentos se refiere permitiendo que se ocultasen los riesgos reales de éstos a los consumidores. Siendo en este ámbito donde se formulan más sugerencias. Entre ellas, que los nuevos medicamentos lleven una etiqueta especial que deje claro que su seguridad no está tan contrastada como la de los productos más antiguos y que, por eso mismo, los medicamentos nuevos se aprueben sólo por cinco años para así poder revisar de nuevo su seguridad transcurrido ese tiempo así como que se prohíba anunciar todo fármaco recién aprobado. También se recomienda a la FDA que se actúe contundentemente contra las empresas cuando éstas no cumplan las normas, especialmente los requisitos de seguridad establecidos.
Si alguien pensaba que los duros comentarios que en esta revista hemos dirigido a la FDA en los últimos años eran gratuitos ya sabe la verdad.