EEUU: condenan simbólicamente a las tabacaleras por mentir durante décadas

 

La jueza federal Gladys Kessler ha ordenado a las tabacaleras norteamericanas que reconozcan haber estado mintiendo durante décadas a los consumidores sobre los peligros reales de fumar ocultando los graves efectos negativos que provoca en la salud y exigiéndolas además que adviertan a partir de ahora en la publicidad de los paquetes que el tabaco causa adicción. Sin embargo, tras tan contundente afirmación las tabaqueras podrán seguir vendiendo libremente su veneno y sólo han sido condenadas a pagar una indemnización considerada ridícula. Y, por supuesto, todos los que han cometido tamaña infamia seguirán libres y sin ser procesados. ¡Viva la Justicia!
Es indignante que las tabaqueras lleven décadas no sólo mintiendo y manipulando a la opinión pública –con la colaboración de numerosos políticos y medios de comunicación sin escrúpulos- no ya sobre lo antedicho sino sobre un hecho criminal -denunciado varias veces en estas mismas páginas- que nadie en las Administraciones Públicas –especialmente las Sanitarias-, los Gobiernos y las instituciones internacionales de salud –con la Organización Mundial de la Salud (OMS) a la cabeza- quiere afrontar para atajarlo y exigir responsabilidades. Nos referimos a un asunto infinitamente más escandaloso: las acusaciones de que al tabaco se le han estado agregando a propósito durante décadas –y se sigue haciendo- sustancias adictivas, tóxicas y venenosas. Porque hablamos ya de una actuación puramente criminal que nadie puede justificar.
¿Se dará por enterado esta vez el Ministerio de Sanidad y Consumo o, como nos tememos, seguirá en su permanente situación de autismo? ¿Actuará de oficio la Fiscalía Anticorrupción? ¿Quizás el Defensor del Pueblo? No, no nos hacemos ilusiones.