El 67% del polen europeo está contaminado con plaguicidas tóxicos

Las dos terceras partes del polen que las abejas recogen y utilizan para fabricar miel en Europa están contaminadas por plaguicidas tóxicos (insecticidas, acaricidas, fungicidas y herbicidas); hasta 17 diferentes se han encontrado en una misma muestra. Así lo denunció Greenpeace en un informe publicado el pasado mes de abril. Las muestras -más de un centenar- se recogieron en 2013 en doce países detectándose hasta 53 sustancias químicas diferentes; entre ellas DDE -tóxico acumulable resultante de la degradación del hoy prohibido DDT– y neonicotinoide tiacloprid, insecticida neurotóxico.
"Es una prueba más del equivocado modelo agrícola actual basado en el uso intensivo de tóxicos a gran escala que permite el control de la Agricultura por unas pocas multinacionales”, denunciaría Luis Ferreirim, responsable de la campaña de Agricultura de Greenpeace, añadiendo: “Es urgente y necesario un cambio fundamental hacia la agricultura ecológica”.
En España, donde se obtuvieron 17 muestras (3 de pan de abeja y 14 de polen), se encontró también DDE -en una muestra-, imidacloprid -en cuatro-, clorpirifos, propargite -ilegal en Europa- y buprofezin (autorizado solo en Italia pero encontrado en España).
Greenpeace recuerda que en España hay autorizados la friolera de 319 productos peligrosos para las abejas y exige que se empiece por restringir o prohibir de inmediato el uso de varios: clotianidina, imidacloprid, tiametoxam, fipronil, clorpirifos, cipermetrin y deltametrin.
Agregaremos que hace poco murieron en Alemania casi un millón de abejas debido a un producto de la multinacional Bayer -el neonicotinoide– por lo que activistas de Greenpeace desplegaron en la sede de la farmacéutica en Leverkusen (Alemania) una gran pancarta que decía: “Bayer: ¡deja de matarnos!”.