El Alzheimer y la pérdida de memoria podría deberse ¡a una proteína! 

 

A los médicos -neurólogos incluidos- se les ha dicho hasta hace muy poco que la pérdida de memoria que caracteriza a la enfermedad de Alzheimer se debe a las placas de amiloide y a los ovillos neurofibrilares, acumulaciones anómalas de dos proteínas que fabrica el cerebro: la proteína beta-amiloide y la proteína tau. Sin embargo, un grupo de científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota y del Minneapolis VA Medical Center demostró en los últimos meses que ni los ovillos neurofibrilares ni las placas de amiloide son la causa de la pérdida de memoria. Así que partiendo de la hipótesis de que tenía que existir alguna sustancia que causara ese problema de memoria antes de la muerte de las células nerviosas decidieron intentar identificarla manipulando genéticamente ratones. Y encontraron así una forma de proteína beta-amiloide distinta de la que causa las placas en el cerebro. Depuraron pues la proteína, la inyectaron en ratas sanas y observaron cómo, en efecto, los animales perdían memoria. Así lo acaban de publicar en Nature. Los investigadores confían en que su descubrimiento permita ahora comprender cómo esa proteína conduce a la enfermedad y de qué modo podría prevenirse.
En suma, un descubrimiento que viene a dar la razón -una vez más- al investigador español Fernando Chacón quien hace ya cuarenta años afirmó que determinadas proteínas pueden causar muy distintas patologías. Nos reiteramos: algún día se hará justicia al descubridor del famoso Bio-Bac