El cambio del pH, clave para el tratamiento de todo tipo de cánceres

 

En cinco años nada menos que seis publicaciones científicas relacionadas con el cáncer -más interesadas al parecer en bloquear nuevas propuestas que en buscar soluciones reales- rechazaron sin argumentos medianamente convincentes el trabajo que los investigadores Salvador Harguindey, José Luis Arranz, Miriam L Wahl, Gorka Orive y Stephan Reshkin efectuaron sobre la importancia del pH en los casos de cáncer –del que en su día nos hicimos eco- hasta que, ¡por fin!, una ha accedido a publicarlo: Anticancer Research. Y eso que el ensayo, pionero en su campo y titulado Proton Transport Inhibitors as Potentially Selective Anticancer Drugs, podría suponer el primer paso hacia un cambio total de las actuales estrategias frente al cáncer al proponer el uso de agentes selectivos no tóxicos para afrontar tanto tumores sólidos como leucemias. Para Harguindey y sus colaboradores el mantenimiento de una acidosis extracelular y una alcalinización intracelular es decisivo en el origen y desarrollo del cáncer por lo que entienden que es imprescindible actuar sobre los transportadores de protones -como el Na+ y el H+, entre otros que operan en las células cancerosas a fin de conseguir modificar el desequilibrio del pH. Se abrirían así, según los autores,  nuevas vías en el desarrollo de medidas terapéuticas no tóxicas para el tratamiento de diferentes tumores sólidos y la superación de la resistencia a los fármacos.
Estamos de acuerdo  con otros autores líderes en este campo –concluyen- en que esta terapia enfocada al pH ‘dará lugar al colapso y la masiva reducción de los tumores sólidos’. Toda la evidencia disponible parece indicar que éste sería el resultado final  independientemente de las diferencias patogénicas  o de origen genético”.