El cáncer le cuesta a España 19.300 millones de euros al año

La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) -entidad privada no oficial que dirige Ignacio Muñoz Vidal y cuya presidenta de honor es la Reina Dª Letizia Ortiz Rocasolano– reconoció en febrero pasado que en España se diagnostica cáncer cada año a unas 275.000 personas (800 al día) y fallecen anualmente unas 110.000 (unas 300 al día). Así lo recoge el informe Impacto económico y social del cáncer en España que ha elaborado y dio a conocer con motivo de la conmemoración del Día mundial contra el cáncer asegurando en él que la patología le cuesta a España unos 19.300 millones de euros (el 1,6% del PIB español), cantidad que asumen las familias en un 45% y el sistema sanitario en un 55%. De hecho estima que cada «proceso oncológico» le cuesta a cada familia afectada ¡unos 90.000 euros!

Para llegar a esa conclusión se analizaron los costes médicos directos -7.700 millones- e indirectos -2.200- que incluyen los derivados del tratamiento y la atención médica adicional que paga el paciente (cuidados paliativos, transporte, comida, alojamiento, equipamiento, pérdida de ingresos y de productividad laboral, etc.). El informe agrega que los cánceres más «costosos» son el colorrectal (2.500 millones), el de mama (2.200 millones), el de pulmón (2.100 millones) y el de próstata (1.000 millones). 

Según la Directora General de la AECC, Noema Paniagua, el tabaco sería el responsable del 30% de los casos, el consumo de alcohol del 7% y la obesidad del 4%. Además afirman que los cánceres metastásicos cuestan entre tres y cuatro veces más y que los programas de cribado de los cánceres de mama, colon y cérvix reducirían el coste en más de 1.000 millones, afirmación a juicio de esta revista completamente especulativa y carente de rigor por lo que la propuesta de la AECC de que las administraciones implanten programas de cribado es lamentable.

Volvemos a recordarlo: la AECC es una entidad privada que lleva casi 60 años apoyando las tesis y tratamientos oficiales sobre el cáncer cuya aportación para su curación ha sido NULA. Y eso que cuenta con una estructura basada en 52 juntas provinciales y representación en más de 2.000 localidades españolas. Considerada una entidad de carácter “benéfico-asistencial” asegura contar con más de 120.000 socios, 14.757 voluntarios y 744 empleados. Por eso requiere tantos fondos: no para prevenir o investigar en la curación del cáncer sino para mantener a cientos de empleados que viven gracias a la solidaridad de muchas buenas personas que no tienen ni idea de en qué se gasta la mayor parte de lo que entregan de buena fe. Y no hablamos de esos miles de voluntarios que actúan en el convencimiento de que su labor está siendo útil a la sociedad pero cuya labor se centra en recaudar dinero. Porque además de las numerosas subvenciones y donaciones que esta entidad recibe –públicas y privadas- y del dinero que aportan los “socios” se trata de una entidad experta en obtener fondos apelando a la solidaridad. No hay ya casi acto público en España en el que no estén presentes pidiendo dinero. Hasta multitud de empresas “colaboran” con ella para poder decir que son «solidarias» en sus anuncios. La verdad sin embargo es que incluso el dinero que se destina a “proyectos de investigación” sirve básicamente para justificarse dando trabajo a amigos y simpatizantes. Lo demuestra que ni uno sólo ha aportado algo de un mínimo interés en la resolución del problema del cáncer.