El ácido cítrico, eficaz en el glioblastoma multiforme

El doctor Alberto Halabe Bucay sigue consiguiendo resultados sorprendentes en el tratamiento del cáncer con ácido cítrico; esta vez en uno de los tumores cerebrales más comunes y malignos entre las neoplasias de la glía: el glioblastoma. Así lo dio a conocer el pasado mes de enero publicando en International Research Journal of Basic and Clinical Studies un trabajo titulado A patient with Glioblastoma Multiforme who improved after taking citric acido orally (Paciente con glioblastoma multiforme mejora tras ingerir oralmente ácido cítrico).

Como nuestros lectores habituales recordarán hace casi dos años dimos a conocer en un amplio artículo titulado Utilidad del ácido cítrico en cáncer -apareció en el nº 158- las investigaciones de este médico mexicano según las cuales la ingesta conjunta de ácido cítrico, un antiácido -el omeprazol– y abundante líquido es eficaz para afrontar el cáncer ya que inhibe el proceso de glicolisis, es decir, la vía metabólica encargada de oxidar la glucosa que las células cancerosas necesitan para obtener la energía y sobrevivir.

Pues bien, en el nuevo trabajo que acaba de publicar -apoyado con imágenes tomadas por resonancia magnética antes y después del tratamiento- Halabe presenta el caso de un paciente de 45 años afectado por un glioblastoma multiforme a quien se sometió a cirugía el 11 de diciembre de 2012 tras detectársele la masa tumoral en el parietal derecho. El informe patológico concluyó que se trataba de un astrocitoma de grado IV, descrito como glioblastoma multiforme según la clasificación de la OMS.

Efectuada resección parcial del tumor el paciente comenzó a los ocho días -el 19- a ingerir ácido cítrico junto con dos antiepilépticos para prevenir convulsiones –levitracepam y difenilhidantoína– y un antiinflamatorio: prednisona; siendo pues el ácido cítrico el único producto que consumió específicamente para controlar el tumor. Pues bien, la resonancia magnética efectuada el 5 de febrero de 2013 evidenció que no había ya rastro del mismo y se constató que las condiciones del paciente eran en general excelentes.

Desgraciadamente el paciente fue sometido tiempo después a una nueva operación quirúrgica para corregir algunas deformaciones del cráneo provocadas por la primera intervención y falleció. Algo sobre lo que el Dr. Halabe comentaría en su escrito: “Finalmente el paciente descrito en este artículo presentó fatales complicaciones después de una segunda cirugía realizada innecesariamente 9 meses después del diagnóstico inicial pero el hecho de que tenía un glioblastoma multiforme y que desapareció por completo después de 6 semanas de tomar ácido cítrico por vía oral es incuestionable”.

Cabe recordar que la hipótesis de que el ácido cítrico es eficaz en el tratamiento del cáncer se presentó por primera vez en marzo de 2007 en Medical Hypotheses y que dos años y dos meses después -en mayo de 2009- Halabe publicó en la misma revista -con el título Hypothesis proved: citric acid (citrate) does improve cancer: A case of a patient suffering from medullary thyroid cancer (Hipótesis probada: el ácido cítrico (citrato) mejora el cáncer: caso de un paciente que sufre cáncer medular tiroideo)- el primer caso de un paciente que mejoró utilizando sólo ácido cítrico como tratamiento antineoplásico: un niño de 14 años que tenía un cáncer medular de tiroides terminal. Nueve meses después -en febrero de 2011- Halabe publicaría un nuevo trabajo en Clinics and Research in Hepatology and Gastroenterology con el título Clinical report: A patient with primary peritoneal mesothelioma that has improved after taking citric acid orally (Caso clínico: paciente con mesotelioma peritoneal primario mejora tras tomar oralmente ácido cítrico). Y en febrero de 2014 otro titulado Case Report: A Patient with a Thyroid Tumor that was Reduced more than 50% after Taking Citric Acid Orally, (Informe de un caso: un paciente con tumor de tiroides que se redujo un 50 % tras tomar oralmente ácido cítrico).

Lo insólito es que a pesar de sus resultados Halabe continúa predicando en el desierto de la indiferencia de los oncólogos. Y eso que según dijo cuando le entrevistamos “bastarían 40 pacientes con un mismo tipo de cáncer, separarlos en 2 grupos que reciban el mismo tratamiento de quimioterapia y hacer que los de uno de ellos ingieran además acido cítrico. Al no privar a ninguno de la quimioterapia los oncólogos no podrían ver en ello nada que no sea totalmente ético. Luego, ¿por qué ningún equipo de oncólogos acepta hacerlo? Llevo proponiéndolo desde marzo de 2007 en Internet sin respuesta”

Sin comentarios.