El ácido docosahexaenoico (DHA) presente en los peces de agua fría protege del Alzheimer

Un equipo de científicos de la Universidad de Louisiana (EEUU) ha constatado en un estudio publicado en Journal of Clinical Investigation cómo los ácidos grasos que se encuentran en los aceites que se obtienen de los pescados de agua fría como la sardina y el salmón –en particular el ácido docosahexaenoico (DHA), un ácido graso del tipo omega 3- protegen al cerebro del Alzheimer. También averiguaron que un derivado del ácido docosahexaenoico (DHA) -al que denominaron neuroprotectin D1 (NPD1)- es sintetizado en el cerebro humano y juega un importante papel en la protección cerebral.
Para el doctor Nicolas G. Bazan -director del Centro de Excelencia en Neurociencias de esa universidad- esto demuestra la importancia de la dieta en la salud del cerebro. “El DHA –explicaría- es un bloque de construcción esencial para la estructura de las células cerebrales y ahora nos encontramos con que este bloque de construcción también produce un bloque dorado (NPD1) que contribuye a mantener las neuronas con vida”.
Por su parte, el doctor Greg M. Cole –director asociado del Centro de Investigaciones sobre el Alzheimer de la Universidad de California- comentó que el estudio "ofrece evidencias sólidas sobre el importante papel de la NPD1 en la protección cerebral” agregando: “El estudio también muestra que, tanto la DHA como su subproducto NPD1, son efectivos en el tratamiento neuronal ya que reducen la inflamación y la toxicidad del beta-amiloide considerado causa del Alzheimer."
La investigación demostró que ingerir suplementos de DHA reduce la secreción de las proteínas beta-amiloides tóxicas y, al mismo tiempo, estimula la producción de NPD1. Lo que ha llevado a sus autores a recomendar a los pacientes con Alzheimer que tomen diariamente al menos entre 200 y 300 miligramos de ácido docosahexaenoico (DHA).
La otra posibilidad es consumir pescados azules muy a menudo. A fin de cuentas,los beneficios neuroprotectores de los ácidos grasos omega 3 se conocen desde hace tiempo. De hecho, un nuevo estudio desarrollado en la Universidad Rush de Chicago (Illinois) y dirigido por la doctora Martha Clare Morris -que acaba de concluir y se publicará el próximo mes de diciembre enArchives of Neurology- demuestra que consumir pescado al menos una vez a la semana reduce entre un 10 y un 13% anual el grado de deterioro cognitivo de las personas ancianas.