El condroitín sulfato, eficaz y seguro en artrosis 

El condroitín sulfato -o sulfato de condroitina- es eficaz en la artrosis al actuar sobre las tres estructuras articulares principalmente afectadas: el cartílago, la membrana sinovial y el hueso subcondral. Y sin efectos secundarios. Así lo corrobora un nuevo estudio coordinado por Marc Hochberg en la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland en Washington (EEUU) que acaba de publicarse en Current Medical Research and Opinion. Según este trabajo es antiinflamatorio y anticatabólico y no sólo reduce el dolor sino que mejora la capacidad funcional de manos, rodillas y cadera.
Hablamos de un glucosaminoglucano sulfatado que se halla presente de forma natural en la mayoría de los tejidos siendo responsable de la elasticidad y resistencia de los conectivos: cartílago, piel, vasos sanguíneos, ligamentos y tendones. Lo singular es que en gran parte de Europa está aprobado como fármaco para la artrosis –está incluido en el grupo M01AX de “Otros antiinflamatorios y antirreumáticos no esteroideos”- cuando en Estados Unidos se vende como mero suplemento nutricional; a fin de cuentas se extrae de cartílagos de animales -bovino, porcino y marino-, mayoritariamente de la tráquea bovina donde su pureza es del 95%.
Hace ahora año y medio nos hicimos eco por cierto de un trabajo –la noticia se publicó en el nº 140- según el cual su ingesta durante 6-12 meses detiene incluso la degeneración artrósica de la rodilla. Así lo constataría un grupo de investigadores canadienses dirigido por Jean-Pierre Pelletier -director de la Unidad de Investigación en Artrosis de la Universidad de Montreal(Canadá)- cuyo trabajo acababa de publicarse en Annals of the Rheumatic Diseases. Asegurándose en él que los pacientes mostraron una reducción significativa de la pérdida de volumen del cartílago articular y una reducción significativa de las lesiones del hueso subcondral.