El consumo moderado de café natural previene la diabetes tipo 2

El consumo diario de 3 o 4 tazas de café natural –no el torrado o torrefacto- ayuda a prevenir la diabetes tipo 2. Así lo aseguró al menos en el 7º Congreso mundial sobre prevención de la diabetes y sus complicaciones -celebrado en Madrid el pasado mes de noviembre- el profesor de la Universidad de Helsinki Jaakko Tuomilehto alegando que ello se debe al ácido clorogénico presente en casi todas las plantas superiores pero especialmente en los granos de café sin tostar ya que éstos contienen entre un 6 y 7% (al tostarse los granos de café el ácido clorogénico se trasforma en ácido cafeico y ácido quínico). Explicando además que el ácido clorogénico es colagogo -es decir, facilita la expulsión de la bilis retenida en la vesícula biliar-, ayuda al organismo a eliminar posibles cálculos biliares y posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Nosotros debemos añadir que la alcachofa llega a contener hasta un 15%; es decir, el doble.
Otros expertos asegurarían que el café natural incrementa la sensibilidad a la insulina al estar asociado su consumo a una producción superior de adiponectina, hormona que participa en el metabolismo de la glucosa y los ácidos grasos y a una reducción en los marcadores inflamatorios y de daño hepático. Un efecto que aumenta con la dosis -un 7% por taza- según los resultados de un metaanálisis de 18 estudios.
Asimismo se consideró un ”mito” que el café provoque hipertensión o aumente el riesgo de padecer una patología cardiovascular asegurando que su consumo moderado “está inversamente asociado con el riesgo de insuficiencia cardíaca".
Hasta aquí la noticia. Nosotros debemos añadir que las virtudes del café natural son mucho más numerosas pues está constatado que tomado en cantidades moderadas –dos o tres tazas al día- es positivo pero también que en exceso es perjudicial; lo mismo que cuando se toma con leche porque esa mezcla puede producir aminas biógenas que, mezcladas con los nitratos y nitritos presentes en muchos alimentos, puede dar lugar a nitrosaminas, sustancias claramente cancerígenas. La ventaja de tomar café natural de forma moderada es que estimula el sistema nervioso central, aumenta el estado de vigilia, refuerza la memoria, la atención y la concentración, incrementa la capacidad de realizar esfuerzo físico, produce vasodilatación periférica y vasoconstricción a nivel craneal, puede aliviar las migrañas y jaquecas, combate el estreñimiento, estimula la musculatura esquelética y el centro de la respiración, aumenta la secreción ácida gástrica, favorece la diuresis, reduce la incidencia de padecer diabetes tipo II, parkinson, depresión o cirrosis, favorece la fertilidad y hasta puede prevenir algunos tipos de cáncer (colon, mama, intestino, vejiga e hígado). Sin embargo una ingesta excesiva puede dar lugar a taquicardia, cambios en el diámetro de los vasos sanguíneos, irregularidad en la circulación sanguínea, tensión alta, diabetes (al alterar el nivel de azúcar en sangre), fallos renales, cistitis, irritaciones gastrointestinales, úlceras gástricas, mala digestión de las proteínas, acidez estomacal, diarrea, colitis ulcerosas, náuseas, vómitos, zumbidos en los oídos, temblores musculares, inquietud, insomnio, ataques de gota, dependencia física y/o psicológica e irritabilidad; y como antes adelantamos, hasta cáncer si se combina con leche tras comer. De ahí que el café no deban tomarlo en especial las personas con alteraciones cardiovasculares graves –como una insuficiencia cardiaca o coronaria y/o arritmias-, quienes sufran úlceras gastroduodenales o gastritis, los enfermos de epilepsia, las personas insomnes, los niños y las mujeres embarazadas o que estén dando de mamar a sus bebés.
En suma, va siendo hora de que los “expertos” tengan más ética y sean sinceros al hablar de un producto, sea el café o cualquier otro. No se pueden alabar sus propiedades y ocultar o minimizar sus riesgos advirtiendo solo que hay que “consumirlo de forma moderada”. Hay que facilitar la mayor información posible. Sugerimos por ello al lector que lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título Café: bueno tomado con moderación, muy malo en exceso o con leche publicamos en el nº 95.