El doctor Joaquín Amat, condenado por curar el cáncer sin quimioterapia ni radioterapia

 

A pesar de que el éxito del tratamiento del cáncer con urea está reconocido y publicado en prestigiosas revistas científicas como The Lancet aún se persigue y encarcela a quienes lo practican y salvan de la muerte a muchos enfermos desahuciados por la medicina convencional. Tal es lo que le ha ocurrido al doctor Joaquín Amat, a quien recientemente ha condenado el Tribunal Supremo a varios años de prisión por “estafa y delito contra la salud pública”. De nada sirvió que al juicio acudieran 80 pacientes de Amat atestiguando ser “la prueba viviente” de que la urea combate de forma efectiva el cáncer. Una de las acusaciones es que algunos de los pacientes que se sometieron al tratamiento prescrito por Amat habían abandonado la quimioterapia y la radioterapia, únicos tratamientos que en este país poseen oficialmente “eficacia probada”. En su momento la defensa ya argumentó que el doctor Amat no había inducido a ninguno de sus pacientes a abandonar los tratamientos convencionales, entre otras cosas porque cuando llegaban a su consulta esas personas habían sido ya desahuciadas por la medicina convencional.
Los familiares del doctor Amat nos han confirmado que han recurrido la sentencia ante el Tribunal Constitucional y que esperan le sea concedido el tercer grado.
En cuanto sea posible entrevistar al doctor Amat lo haremos y daremos a conocer sus opiniones en la revista. Ya está bien de que los jueces en España valoren la opinión de los oncólogos como dogma de fe. Ni la mayoría de los oncólogos tiene la más remota idea de cómo curar el cáncer, ni los tratamientos que practican tienen la eficacia que propugnan.