El ejercicio regular reduce el riesgo de hígado graso y de posibles tumores

Hacer ejercicio de forma regular disminuye la posibilidad de desarrollar una enfermedad hepática grasa no alcohólica y, por tanto, de sufrir cáncer en el hígado; al menos así se ha comprobado en un reciente estudio con ratones que acaba de presentarse en el 48º congreso internacional que la Asociación Europea para el Estudio del Hígado celebró en Ámsterdam (Holanda) del 24 al 28 de abril pasados.
Los investigadores alimentaron a dos grupos de ratones con una dieta alta en grasas haciendo que la mitad hiciera ejercicio 60 minutos diarios cinco días a la semana –se les hacía correr en una cinta motorizada- y la otra mitad fuera sedentaria. Y a las 32 semanas comprobaron que entre los que hicieron ejercicio sólo el 71% desarrolló tumores mientras que entre los del grupo sedentario éstos aparecieron en el 100% de los ratones; además los del primer grupo eran más pequeños.
“Hasta ahora –explicarían– no se había demostrado que hacer simplemente ejercicio de forma regular reduce el riesgo de desarrollar un carcinoma hepatocelular; es pues un estudio importante”. El carcinoma hepatocelular provoca en el mundo 700.000 muertes al año -47.000 de ellas en Europa- siendo la quinta causa más común de cáncer en hombres y la octava en mujeres.