El glifosato provoca intolerancia al gluten e intestino irritable entre otras muchas patologías

La celiaquía o intolerancia al gluten y el síndrome de intestino irritable son dos patologías que cada vez afectan a más personas -especialmente en los países desarrollados- sin que las autoridades sanitarias den explicaciones ni tomen medida eficaz alguna. Pues bien, según un trabajo de los doctores Anthony Samsel y Stephanie Seneff que acaba de publicarse en Journal of Interdisciplinary Toxicology el glifosato -herbicida que comercializa Monsanto como Roundup– es «el factor causal más importante de esta epidemia». Y la razón es que inhibe las enzimas del citocromo P450 involucradas en la desintoxicación, la activación de la vitamina D3, la catabolización de la vitamina A, la producción de ácido biliar y el suministro de sulfato al intestino. Además provoca déficits de hierro, cobalto, molibdeno, cobre y otros minerales al eliminarlos del organismo debido a su capacidad quelante así como de triptófano, tirosina, metionina y selenometionina. Incluso aumenta el riesgo de padecer linfoma no Hodgkin, la infertilidad, los abortos espontáneos y los defectos congénitos. Y asimismo se explica que la práctica de madurar la caña de azúcar con glifosato explicaría muchos casos de insuficiencia renal; grave problema porque luego ese azúcar se añade a muchos alimentos procesados.

Hasta aquí la noticia. Nosotros debemos recordar que el glifosato es incluso cancerígeno aunque se niegue; tal fue la principal conclusión de un extenso informe –Carcinogenicidad del glifosato: fracaso en su evaluación- efectuado por el conocido investigador alemán Peter Clausing que vio la luz a mediados de julio de 2017. Y hablamos de alguien que es miembro de la Junta Directiva de Pesticide Action Network (PAN), doctor en Agronomía y toxicólogo que ejerció su carrera entre 1994 y 1996 en el estadounidense Centro Nacional de Investigaciones Toxicológicas de la FDA y desde 1997 hasta su jubilación -en 2010- en la industria farmacéutica. Es más, es autor de 54 artículos y cuatro capítulos de libros sobre toxicología y ha escrito dos libros sobre los conflictos entre los actuales métodos agrícolas y la conservación de la naturaleza. Informe en el que Clausing denuncia por ello el posicionamiento oficial del Instituto Federal Alemán para la Evaluación de Riesgos (BfR), la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) que se niegan a aceptarlo a pesar de que el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya lo tiene clasificado como «probablemente carcinógeno para los seres humanos«.

En la revista llevamos muchos años denunciándolo habiendo publicado decenas de noticias y extensos reportajes como ¿Cuántos de nuestros alimentos están contaminados con glifosato? y Monsanto, condenado por un tribunal civil internacional que aparecieron en los números 124 y 205 -correspondientes a febrero de 2010 y junio de 2017 respectivamente- y pueden leerse en nuestra web: www.dsalud.com.