El nacimiento con fórceps hace a los bebés más sensibles al estrés

 

Los bebés que nacen con la ayuda de fórceps podrían ser más sensibles a situaciones estresantes y ofrecer una respuesta más acusada a las mismas.
Un equipo del Hospital de la Reina Charlotte y Chelsea de Londres controló la respuesta de bebés de ocho semanas en el regazo de sus madres a una inoculación. Comparando los gritos de los bebés y los niveles de la hormona del estrés cortisol en sus salivas, los investigadores llegaron a la conclusión de que en la respuesta de los niños influía cómo habían venido al mundo.
Así, los bebés que fueron extraídos con fórceps reaccionaban con más fuerza. En segundo lugar, con una situación de estrés intermedio, estaban los niños nacidos de forma natural. Y en tercer lugar, con la menor respuesta al estrés, se encontraban los bebés nacidos por medio de cesárea.
El estudio apoya la teoría de que los bebés que nacen con la ayuda de fórceps son difíciles de tranquilizar. Los investigadores también apuntan que si la madre ha tenido un parto estresante, éste puede determinar la manera en la que el niño responderá a las situaciones de tensión.
Todo ello confirma las aseveraciones que desde hace décadas vienen haciendo algunos terapeutas como Joaquín Grau, creador de la terapia Anatheóresis