¿El ocaso de la mamografía?

Un equipo de científicos de la Universidad de Toronto (Canadá) acaba de confirmar tras seguir ¡durante 25 años! a 90.000 mujeres -el trabajo se ha publicado en el British Medical Journal- que hacerse anualmente una mamografía a partir de los 40 años para tener un diagnóstico precoz de un posible cáncer no sirve para nada. En su investigación -que se inició en la década de los 80- se estudió a 45.000 mujeres de entre 45 y 59 años a las que se realizó una mamografía anual y un examen clínico de las mamas y los resultados se compararon con los de otras 45.000 a las que sólo se hizo la revisión anual clínica sin someterse a mamografía alguna. Pues bien, en el primer grupo se diagnosticaron 3.200 casos de tumores mamarios malignos y en el segundo 3.133. Siendo la mortalidad similar. Demostrando fehacientemente que los cientos de millones de mujeres que se hacen una mamografía cada año están perdiendo el tiempo y el dinero. Estamos pues ante un nuevo escándalo que se ha ocultado o intentado minimizar por los médicos y los medios de comunicación. De hecho la American Cancer Society, a pesar de que los datos son contundentes, se ha limitado a decir que va a "estudiar en profundidad" lo publicado.
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte recordamos que llevamos años criticando abiertamente el uso de las mamografías. Ya en la sección de Noticias del nº 37 -correspondiente al año 2002- dijimos textualmente que "la realización sistemática de mamografías no ayuda a reducir la mortalidad por cáncer de mama según un equipo científico que ha revisado los últimos estudios del Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos" añadiendo que según uno de sus miembros, Donald A. Berry -Director del Departamento de Bioestadística del Anderson Cancer Center de Houston (Texas, EEUU)- su utilización generalizada "no se justifica". Información que ampliamos en el nº 39 con dos noticias tituladas Fracaso en la prevención del cáncer de mama y Las mamografías no sirven para prevenir el cáncer.
Informaciones que complementamos en el nº 72 -correspondiente a 2005- donde en el artículo dedicado a la Fundación Cochrane recordamos que ya un año antes -en 2001- un estudio previo realizado por Peter Gotzsche y Ole Olsen -del Centro Nórdico Cochrane de Copenhague (Dinamarca)- había llegado a la conclusión de que hacerse mamografías preventivas no reduce en absoluto el número de muertes por cáncer de mama. Y su rigor lo demuestra que se hizo eco de él The Lancet.
Finalmente, con el fin de desmontar tamaña farsa, publicamos en el nº 137 -correspondiente a 2011- un amplio reportaje con este significativo título: Las mamografías son habitualmente tan innecesarias como peligrosas (puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com). Rotundo texto en el que entre otras muchas cuestiones afirmamos cosas como éstas:
-"Las mamografías ni previenen el cáncer de mama ni la detección temprana ayuda a superarlo mejor sino que, por el contrario, ambas contribuyen a aumentar el número de casos".
-"Los datos estadísticos indican que mueren menos mujeres entre quienes no se hacen de forma preventiva mamografías que entre quienes se las hacen".
-"Sólo al 0,005% de las mujeres que se someten a una mamografía se les detecta cáncer. Y para saber eso millones de mujeres sanas tienen que sufrir constantes pruebas, biopsias, operaciones quirúrgicas innecesarias, quimioterapia, radioterapia, angustia, depresión… En suma, no se justifican".
-"La creencia de que hacerse mamografías periódicamente de forma preventiva facilita la detección temprana de tumores cuando aún son pequeños y ello permite extraerlos quirúrgicamente causando menos daños a los tejidos circundantes o bien intentar reducirlos con dosis más bajas de radioterapia o quimioterapia y que así disminuye la mortandad no es cierta".
-"¿Para qué sirven en realidad las mamografías? Básicamente para detectar tumores… benignos. Y en tal caso, ¿para qué hacerlas? Si son benignos es una pérdida de tiempo, dinero, sufrimiento y angustia. Y para saber si son malignos hay que arriesgarse luego a someterse a una biopsia y a que ésta provoque una metástasis; luego, ¿le parece a alguien que eso tiene sentido especialmente sabiendo que las mamografías no son inocuas?"
-"Una mamografía implica someter el organismo a rayos X aunque sean de “baja intensidad”… y nadie ha demostrado de forma determinante que existan grados de exposición inocuos".
-"Nuestros organismos absorben a causa de la radiación natural 240 mrem de media ¡a lo largo de todo el año! mientras durante una sola mamografía se absorbe la tercera parte de la natural ¡en apenas unos segundos!"
-"Detrás de iniciativas como el “lazo rosa” no hay más que una campaña orquestada por multinacionales farmacéuticas con ayuda de personas e instituciones engañadas que contribuyen ingenuamente a mantener un gigantesco negocio que no ayuda en nada a las mujeres".
-"Algunas de las multinacionales que están detrás de la campaña del “lazo rosa” venden paradójicamente productos demostradamente cancerígenos; algunos provocan de hecho cáncer de mama".
En suma, lo de hacerse mamografías anuales a partir de los 45 años no se justifica. Se trata lisa y llanamente de un mero negocio irracional e injustificado que puede poner en riesgo la salud de las mujeres que se prestan a tamaño disparate. Y ahora hagan nuestras lectoras lo que les plazca porque el negocio no va a desmontarse ya que hay mucho dinero en juego.