EL OJO HUMANO ESTÁ PROVISTO DE UNAS GAFAS DE SOL NATURALES

 

Un grupo de científicos alemanes ha observado que para proteger la vista de la luz intensa los ojos humanos también disponen de unas “gafas naturales” en su interior que realizan una función muy similar a las gafas de sol.
El organismo de una persona es capaz de protegerse de la fuerte luz mediante un mecanismo que admite parte de la luminosidad y rechaza otra parte, como han comprobado los expertos del prestigioso instituto alemán Max-Planck.
El proceso se asemeja mucho al filtrado de unas gafas de sol normales pero el protagonista principal es una sustancia química –un determinado glutamato- que es una molécula especializada en la recepción de los estímulos luminosos del exterior. Este receptor, ante una llegada masiva de señales luminosas, sólo tramita hacia nuestro cerebro una determinada cantidad filtrando de una forma natural.