El Parlamento Europeo denuncia lo sucedido con la gripe A

 

El Parlamento Europeo aprobó en marzo pasado un informe en el que critica el injustificado gasto -miles de millones de euros- hecho en 2009 y 2010 por los países miembros para adquirir vacunas contra la cepa H1N1 que se supone provocó la llamada “gripe A” exigiendo que se revisen los planes de prevención y gestión para futuras epidemias. Especialmente porque ahora se sabe que las muertes “atribuidas” a ese virus fueron 2.900 en abril de 2010 frente a las 40.000 “atribuidas” a la gripe estacionaria. Y también han pedido a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que “revise” su concepción de “pandemia”.

Es más, ha instado a los gobiernos de los estados miembros a dar los datos de lo que costaron las vacunas y el número de dosis adquiridas a fin de elaborar un informe de cara a futuras actuaciones. Asimismo ha reclamado que para afrontar posibles “conflictos de intereses” en el futuro se conozcan públicamente los estudios de los laboratorios fabricantes ya que son ellos y no los estados los que tienen que certificar la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos. Por último reclaman un Código Europeo de Conducta para que en los comités de “expertos” que asesoran a los organismos públicos europeos se excluya a todos los que trabajan en el sector farmacéutico en las decisiones de compra.