¡El peligro de los disruptores endocrinos va por fin a afrontarse!

La Comisión de Medio Ambiente, Salud y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo ha decidido -la iniciativa ha partido de la eurodiputada sueca Åsa Westlund- abogar por la adopción urgente de medidas concretas para proteger a los ciudadanos de los disruptores endocrinos. Un grave problema del que en la revista hemos hablado en varias ocasiones; entre otros artículos en los que aparecieron con los títulos El enorme peligro de algunos envases de plástico, El agua está contaminada por todo tipo de fármacos y Potencial peligro de biberones, chupetes, tetinas, botellas y otros productos de uso masivo en los números 112, 125 y 131 respectivamente que el lector puede leer en nuestra web: www.dsalud.com. Los disruptores endocrinos son sustancias químicas ajenas al cuerpo humano capaces de alterar o interrumpir procesos fisiológicos controlados por hormonas y han sido ya relacionados con la aparición de múltiples problemas de salud que incluyen autismo, diabetes y cáncer.
Los miembros de la comisión consideran prioritario reducir de inmediato la exposición pública a ellos modificando lo regulado por el REACH (Registration, Evaluation, Authorisation and Restriction of Chemical substances) en aplicación del Principio de Precaución. La decisión queda ahora en manos del Parlamento Europeo que deberá aprobar la resolución en marzo próximo y puede afectar a productos considerados disruptores endocrinos como el bisfenol-A –usado en numerosos objetos de plástico-, los ftalatos (BBP, DBP y DEHP), las dioxinas, los furanos, los policloruros de bifenilo -compuestos clorados usados en la industria de los refrigerantes y lubricantes-, el PBDE (Polibromodifeniléteres),el PBB (Polibromuros de bifenilo), el estireno y numerosos pesticidas, insecticidas y fungicidas -como el DDT (diclorodifeniltricloroetano), el Clordano, el Clordecone, el Mirex, el Trifenilestaño, el Toxafeno, el Lindano, el HCB, el Linurón, el Acetoclor, el Alaclor, el Maneb, el Thiram, el Metam sódico, el Zineb, la Vinclozolina y la Atrazina- disolventes -como el 1,2,4-triclorobenceno, el percloroetileno y el octacloroestireno- o alquilfenoles -como el p-nonilfenol y el octilfenol.