El pescado graso, magnífico antidepresivo natural 

Los pescados ricos en grasas ayudan a combatir la depresión. Así lo afirma al menos el profesor Michael Crawford, director del Instituto de Química Cerebral y Nutrición Humana de la Universidad del Norte de Londres, quien explica: “Conocíamos desde hace tiempo los beneficios del pescado oleaginoso en la lucha contra las cardiopatías pero ahora vemos que es vital como alimento del cerebro”.
Según el profesor Crawford, la epidemia de depresión que se vive en el mundo podría deberse a la carencia actual en la dieta de pescados grasos. Y recordó en ese sentido que especies como las sardinas, las truchas, los atunes y los salmones contienen ácidos grasos Omega-3, vitales para la salud del cerebro y el sistema nervioso. Tan vital que algunas compañías lecheras –pocas aún en España- han decidido agregarlos a la leche y ya se comercializan enriquecidas con ellos.
Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del año pasado explicó que la depresión es la primera causa de incapacidad en Estados Unidos y la tercera en Europa.