El sentido del humor se aprende 

El sentido del humor no es una cualidad intrínseca sino algo que se aprende. Así se desprende al menos de las últimas investigaciones de un equipo de científicos británicos que descubrió con sorpresa que esta cualidad no es hereditaria sino que depende de la educación y de la cultura.
La mayoría de los rasgos de personalidad -como la tranquilidad, la introspección o la comunicabilidad- tienen en parte un componente genético. Por tanto, los investigadores británicos dirigidos por Tim Spector y Lynn Cherkas -del hospital St. Thomas, de Londres- supusieron que eso sucedía también con el sentido del humor. Y para comprobarlo estudiaron a 71 parejas de gemelos que se habían educado juntos. Pues bien, en habitaciones separadas, los gemelos fueron sometidos a una prueba consistente en calificar de 0 a 10 cinco dibujos animados de una conocida serie. El 0 quería decir que el dibujo no les hacía gracia y el 10 que era uno de los más divertidos. Y los resultaron demostraron que los gemelos solían coincidir en su calificación. Sin embargo, no había diferencia entre los gemelos -que tienen exactamente los mismos genes- y los mellizos -que sólo tienen iguales la mitad-, lo que parece indicar que es el entorno y no la genética lo que hace que los hermanos tengan parecido sentido del humor.
Los resultados de la investigación aparecen en un reciente artículo de la revista New Scientist. Hay que decir, en todo caso, que los investigadores estudiaron sólo un tipo de sentido del humor, el llamado “cognitivo”, que comprende un conjunto de ideas contradictorias. Ahora tratan de seguir sus investigaciones por otros caminos, como el humor sexual.