El sistema inmune se activa ¡tomando el sol!

 

Tomar moderadamente el sol es absolutamente necesario para una buena salud, entre otras cosas porque hacerlo permite al organismo fabricar vitamina D ¡y es ésta la que se encarga de activar los linfocitos T! Sin embargo hoy padece déficit de ella casi la mitad de la población mundial, unos porque viven en países donde el sol se ve poco y otros porque permanecen cada vez más tiempo en el interior de casas y edificios en lugar de al aire libre, algo que podría explicar que tantas personas se encuentren casi inermes ante las infecciones. El descubrimiento ha sido efectuado por un equipo dirigido por Carsten Geisler, miembro del Departamento Internacional de Salud, Inmunología y Microbiología de la Universidad de Copenhague y se ha publicado en Nature Immunology. Segúnlos investigadores cuando en sangre hay déficit de vitamina D los linfocitos T no advierten la posibilidad de una amenaza infecciosa o la presencia de un patógeno. "Cuando un linfocito T se expone a un patógeno extraño –explicaría Carsten Geisler– despliega un dispositivo de alarma o 'antena' llamada receptor de la vitamina D que utiliza para buscarla.Y si no encuentra suficiente en sangre no puede actuar”. Y añadiría:Los linfocitos T no sólo son importantes para luchar contra las enfermedades sino también para controlar las reacciones autoinmunes y el rechazo tras los trasplantes de órganos".
El descubrimiento es importante porque hasta hoy se sabía que es indispensable para el mantenimiento de unos niveles adecuados de calcio y fósforo previniendo las fracturas, que favorece la coagulación de la sangre y que mantiene en buenas condiciones el sistema nervioso estando asimismo demostrado que su déficit puede dar lugar a osteoporosis, osteomalacia, caries y raquitismo en niños. Cabe añadir que muchas de las personas con cáncer y esclerosis múltiple suelen tener déficit de vitamina D.
Hasta ahora no se valoraban en exceso posibles carencias ya que se trata de una vitamina que puede sintetizar nuestro organismo gracias a la acción en la piel de los rayos solares que fomentan la formación de colecalciferol o provitamina D-3. Asimismo puede obtenerse mediante la ingesta de alimentos como el hígado de algunos pescados y de esteroles -ya que son precursores de la provitamina D-2- de los que el más activo es el ergosterol. Está presente en cualquier caso en algunos pescados grasos y aceites de pescado, en los huevos, en los cereales integrales, en la leche y en los hígados de vaca, cordero y cerdo. La dosis recomendada es de unos 10 microgramos diarios pero ortomolecularmenteconviene ingerirla conjuntamente con vitaminas A, B7, C y F y minerales como el calcio y el fósforo.