El tomate protege del sol

 

Que el tomate protege del sol ya se sabía pero ahora un grupo de investigadores de la Universidad de Manchester (Gran Bretaña) ha querido constatar si ingerir pasta concentrada de tomate como la que se usa en las pizzas también tiene un efecto similar así que pidieron a diez personas que ingiriesen el equivalente a cinco cucharadas de pasta de tomate y diez gramos de aceite de oliva durante doce semanas y a otras diez que sólo tomasen el aceite. Y al terminar constataron que la probabilidad de quemarse al exponerse al sol era un 33% menor entre los primeros porque se habían incrementado sus niveles de procolágeno. Añadiendo que tales efectos benéficos se deben al licopeno que contiene el tomate ya que limita los daños que los rayos ultravioletas pueden causar en el ADN mitocondrial de las células.
Hasta aquí la noticia. Nosotros nos preguntamos por qué esos científicos descartaron a priori que los efectos benéficos de protección del tomate no se deben también a su riqueza en carotenoides (provitamina A), vitaminas C, E, B3 (niacina) y B9 (ácido fólico) y minerales como el selenio, el potasio, el hierro, el fósforo y el magnesio. Quizás sea a que es verdad que tanto la cocción como la fritura potencian la presencia de licopeno -en el tomate fresco hay 2 mg de licopeno por cada 100 gramos y en la salsa 6 mg por cada 100 mientras en el tomate frito la proporción es de 25 mg por cada 100 gramos- pero eso no justifica que sea la única sustancia protectora. ¿No será que no quieren explicar que freír el tomate hace desaparecer muchos de los demás nutrientes mencionados? ¿Y no será que además se pretende hacer creer que como la pizza lleva tomate frito es muy sana? La verdad, hay demasiados intereses de la industria en las investigaciones…