El tomate reduce en un 72% el riesgo de coágulos sanguíneos 

Consumir cuatro tomates al día reduce en un 72% la posibilidad de que se formen coágulos sanguíneos, según un estudio del Instituto de Investigación Rowett en Aberdeen (Escocia).
Esta propiedad del tomate se debe a la sustancia gelatinosa que rodea sus semillas, que evita la aglutinación de plaquetas.
Consumir tomate es, pues, una eficaz alternativa a la aspirina como elemento preventivo con la ventaja de que no tiene los efectos secundarios de ésta.
Hay que añadir que también el consumo de fresas, melón y pomelo reduce el riesgo de cardiopatías.