El tratamiento convencional para el cáncer… provoca cáncer

Que la quimioterapia y la radioterapia no sólo no previenen el cáncer ni lo cura sino que lo provoca lo ha denunciado esta revista hasta la saciedad sin que casi nadie haga caso. Pues bien, acaba de reconocerse que en los países ricos -con los “mejores” sistemas sanitarios- una de cada cinco personas tratadas con esas terapias por los oncólogos y que se supone habían superado la enfermedad vuelven a padecerla.
Lo ha reconocido Michael Link, presidente del XII reunión de la Sociedad Americana de Oncología Clínica que acaba de celebrarse en Chicago (EEUU), añadiendo que de los 13 millones de casos de cáncer que cada año se diagnostican según la Organización Mundial de la Salud (OMS) ocho millones muere. Cifras oficiales que dejan en ridículo a quienes afirman que con los tratamientos convencionales el 70-80% de los enfermos supera la enfermedad. Y eso que tampoco tales datos “positivos” son de fiar ya que los índices de supuesta supervivencia –como en su día explicamos en un amplio reportaje- están descaradamente manipulados. Lo que obvian esos medios de comunicación que van de “independientes” sin ocultar -al menos por pudor- que acuden a los congresos oncológicos expresamente invitados por las multinacionales farmacéuticas.
Mark Levine, de la Universidad McMaster, reconocería por ejemplo sin ambages que la quimioterapia daña los genes de los pacientes aunque matizara –sin duda para justificar lo que hace- que el riesgo es “bajo”. En cambio Andrea K. Ng -del Hospital de Mujeres Brigham de Boston (EEUU)reconoció que el riesgo en el caso de la radioterapia es mayor y de ahí que haya que plantearse siempre reducir la intensidad de la radiación y la zona de exposición.
Lo singular en todo caso es que empieza a reconocerse en estos congresos que el riesgo de que aparezca cáncer depende en buena medida de si se fuma, se bebe alcohol, se expone uno indebidamente al sol, se padece obesidad o se es sedentario. Asumiéndose ya que hacer ejercicio ayuda. Es más, Wendy Demark-Wahnefried -de la Universidad de Alabama (EEUU)- aseguraría que se puede prevenir el cáncer haciendo 150 minutos de ejercicio a la semana y siguiendo una dieta con pocas grasas y poca carne roja e ingiriendo más frutas y verduras. En fin, hablamos de un congreso internacional más que no ha aportado nada a los pacientes. Sus asistentes carecen de preparación.
No puede por ello extrañar que la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) con sede en Lyon (Francia) que dirige Christopher Wild acabe de predecir que la incidencia de cáncer aumentará en el mundo para 2030 ¡un 75%! Así lo recoge el estudio dirigido por el doctor Freddie Bray que acaba de publicarse en Lancet Oncology; especialmente cánceres de pulmón, mama, estómago, próstata, hígado y cuello de útero.