El Tribunal de Justicia Europeo se pronuncia respecto a la Directiva sobre Complementos Alimenticios

 

El veredicto del Tribunal de Justicia Europeo respecto a la Directiva sobre Complementos Alimenticios -que fue dado a conocer a mediados de julio pasado- restringe de tal modo su aplicación que puede decirse que la temida retirada masiva en toda Europa de productos elaborados a base de vitaminas, minerales y oligoelementos no debería tener lugar.
El meollo de la batalla jurídica se centró en el hecho de que la Directiva recurrida recogía una “lista positiva” de los nutrientes que podrán utilizarse a partir de ahora para elaborar productos dándose por hecho que los que no aparecieran en ella no podrían usarse… salvo que los fabricantes que lo solicitaran demostraran antes su inocuidad. Ésa era la única manera de que entraran a formar parte de la lista de nutrientes autorizados. Algo que hubiera supuesto un desembolso tan grande en cada ocasión que casi ningún laboratorio hubiera podido afrontarlo. Piénsese que muchos complementos innovadores contienen hasta más de 30 ingredientes. Bueno, pues el Tribunal ha dictaminado que para que un nutriente no sea autorizado e incluido en la “lista positiva” quienes tendrán que demostrar que el producto o la dosis recomendada por el fabricante no son seguros… ¡es el regulador! Para lo cual tendrá que llevar a cabo en cada caso un completo análisis riesgo/beneficio “basado en los datos científicos disponibles más fiables y en los resultados más recientes de la investigación internacional”. En suma, traslada la “carga de la prueba” ¡del fabricante al regulador!, principalmente a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Y además la negativa podrá ser recurrida ante los tribunales.
Lo que no ha quedado claro es si las posibles restricciones de la Directiva se refieren sólo a los nutrientes sintéticos –como afirman algunos expertos- o también a las vitaminas, minerales y oligoelementos naturales no recogidos en la lista positiva pero que están normalmente presentes en la dieta –como afirman otros-. Para el Dr. Robert Verkerk, Director Ejecutivo de la Alianza para la Salud Natural (Alliance for Natural Health), “el hecho de que los requisitos necesarios para resultar admitidos en la lista positiva hayan sido fundamentalmente modificados significa que ahora la gran mayoría de los complementos alimenticios vitamínicos y minerales innovadores y de calidad podrán, con relativa facilidad y un desembolso reducido, incorporarse a la lista positiva y así no afrontar una prohibición”. Añadiendo: “Se trata de una muy importante victoria para consumidores, terapeutas, detallistas y fabricantes en la protección de su derecho a comprar, suministrar y producir complementos alimenticios innovadores y seguros en toda Europa”.
La Alianza para la Salud Natural (www.alliance-natural-health.org)es una asociación europea de consumidores, terapeutas, distribuidores, detallistas y fabricantes de vanguardia involucrados en el terreno de la salud natural y los complementos alimenticios y fue una de las organizaciones que recurrió la directiva. Según esta organización si no se hubiera hecho más de 5.000 productos habrían desaparecido de los herbolarios y tiendas de salud de toda Europa a partir del pasado 1 de Agosto ya que se habrían visto afectados más de 300 ingredientes vitamínicos y minerales. “Entre otros –explicitaron-, las principales formas naturales de vitamina E, varias formas de vitamina C, la principal forma natural del ácido fólico, el MSM y una serie de minerales como el vanadio, el silicio y el boro, todos ellos productos que millones de consumidores eligen tomar como parte de su plan de salud habitual habiéndolo hecho así durante muchos años sin ningún efecto negativo”.
“Sin nuestra intervención–agregaron-la libertad de elección del individuo para tomar productos de salud naturales seguros habría sido eliminada. Muchos se habrían prohibido sin ninguna justificación científica”.
Cabe agregar que todos los productos que salieron al mercado antes de julio de 2002 podrán seguir comercializándose durante cuatro años siempre que la Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea no los rechace explícitamente dando un respiro a los grandes fabricantes de vitaminas sintéticas como el grupo danés DMS NV -el mayor productor mundial de estos productos-, Bayer yBASF.
El Comisario Europeo de Salud y Protección del consumidor, Markos Kyprianou, afirmó por su parte que va a vigilarse la trasposición de la directiva “para asegurar que se pone en marcha de un modo transparente y oportuno… y del modo menos restrictivo que nos permita la ciencia".
Ahora queda estar atentos a las normativas que el Parlamento Europeo debe aprobar en un futuro próximo sobre los productos herbarios, las dosis máximas de vitaminas y minerales que podrán recomendarse y las alegaciones que podrán hacerse de sus propiedades.