EL VINO EMBOTELLADO CON CORCHOS SINTÉTICOS PUEDE PERJUDICAR LA SALUD 

 

Los corchos o tapones de plástico pueden liberar sustancias químicas orgánicas en el vino por lo que suponen un potencial riesgo para la salud. Así lo apunta un estudio de la Asociación para la Investigación de los Alimentos y la Piel de Gran Bretaña, según el cual los tapones y corchos sintéticos pueden corromper el vino a los 18 meses de su  embotellamiento.
Según el informe, es necesario seguir investigando para establecer además las consecuencias que la migración de los químicos en el vino provocan en su olor, gusto y salud del consumidor. Porque si bien los corchos naturales pueden igualmente corromper el vino está comprobado al menos que no conllevan peligros para la salud.