Emborracharse regularmente daña el cerebro

 

Investigadores de la Universidad Duke en Carolina del Norte (EE.UU.) han realizado un estudio cuyos resultados indican que emborracharse regularmente puede producir daños irreparables en el cerebro, especialmente entre los adolescentes.
Los científicos suministraron dosis de alcohol a ratones jóvenes y viejos hasta niveles equiparables a los que pueden emborrachar a una persona, y los sometieron después a pruebas de ansiedad y aprendizaje. En un primer momento ninguno mostró efectos destacables; sin embargo, los ratones ingirieron después dosis de alcohol moderadas y en esta ocasión los científicos apreciaron que los ratones más jóvenes habían sufrido pérdidas en su capacidad de memoria. Este hecho induce a pensar a los investigadores que el alcohol es más nocivo para el cerebro de los adolescentes que para el de los adultos.