¿Empieza a ser peligroso consumir carne a causa de los antibióticos?

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso hace ya tiempo que se prohibiera el uso de antibióticos a gran escala en la cría de animales y la Unión Europea hizo caso… se sigue haciendo. A pesar de que ello está provocando la aparición de cepas resistentes en las carnes de ave, cerdo y vacuno cuya ingesta por los humanos puede ser tan peligrosa que lleve a  la muerte. De hecho estudios recientes demuestran que buena parte de la carne que se vende en los supermercados –en especial la de pollo- tiene ya cepas resistentes a muchos antibióticos por lo que en caso de infección a gran parte de los consumidores los antibióticos comunes no les serán ya de utilidad.
Y es que sigue siendo un negocio floreciente. La multinacional farmacéutica alemana Bayer -cuarta mayor empresa mundial en el campo de la veterinaria- facturó en el 2010 sólo con Baytril (enrofloxacina)antibiótico usado desde 1995 en aves de corral, terneros, vacas, pavos y cerdos- 166 millones de euros (un 11% más que el año anterior). Así lo ha denunciado la ONG Coordinación contra los peligros de Bayer cuyo comité científico dirige Juergen Junginger, entidad que ha exigido por ello públicamente…
…que se prohíba el uso abusivo de antibióticos en la agricultura.
…que se prohíba la dispensación rutinaria de antibióticos en la alimentación animal, se efectúen más inspecciones y se sancione duramente a quienes los usen masivamente de forma preventiva.
…que la cría de animales se haga sin antibióticos y éstos se reserven exclusivamente a los casos en que realmente se necesiten y así lo determine un veterinario.
…que la documentación sobre el uso de antibióticos en las granjas y criaderos de animales sea pública.
La verdad es que resulta grotesco que las autoridades sanitarias adviertan periódicamente a la población de que abusar de los antibióticos es un peligro, de que cada vez hay bacterias más resistentes -y por ende más peligrosas- y, paralelamente, hagan la vista gorda con los antibióticos que se dan a los animales que luego vamos a consumir.