En España se utilizan cada vez más niños con cáncer para experimentar con ellos

Los oncólogos y los pediatras convencen cada año a más padres de que la única manera de que sus hijos con cáncer sobrevivan es aceptar que participen en ensayos experimentales; es decir, en permitir que los usen como objetos de investigación "en beneficio de la ciencia y la humanidad". Aunque tal hecho se muestre como una "magnífica oportunidad" para ellos que así "no tienen que salir a otros países en busca de una solución para su enfermedad cuando no funcionan los tratamientos habituales". Tal es lo que "vende" por ejemplo la Asociación Española de Pediatría (AEP) a través de su presidente, Luis Madero, que ¡oh casualidad!, es jefe de Servicio de Onco-Hematología del Hospital Niño Jesús de Madrid.

Madero aportó un escalofriante dato: cada año se detectan en nuestro país entre 600 y 700 casos de cáncer en niños siendo los más frecuentes las leucemias, los tumores cerebrales, los sarcomas y los neuroblastomas. Asegurando luego que si bien la tasa de supervivencia global en cáncer infantil es del 78% en algunos de los citados no llega al 40%. Datos que no nos consta haya avalado ninguna otra entidad y hay quien niega firmemente. De hecho el Hospital Niño Jesús de Madrid se caracteriza por animar a los padres a que sus hijos participen en ensayos clínicos ya que los efectúan en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) lo que en dos años les ha permitido casi triplicarlos según el propio Madero. De hecho mientras en 2013 hicieron de cobayas 9 nueve niños hoy hay ya 25.

Lo inconcebible es que tamaño dislate se promociona ante la opinión pública como un "avance" digno de elogio. Pues bien, desde esta revista instamos al Dr. Luis Madero a que reúna o nos ponga en contacto con los padres de los niños tratados en su hospital en los últimos años para que éstos expresen libre y públicamente su opinión. Obviamente no esperamos que atienda el reto.