Entre otras posibles terapias alternativas


La Junta de Andalucía quiere que la Seguridad Social incorpore la Homeopatía y la Acupuntura 

La Consejera de Salud de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, quiere regular la actividad de las terapias no convencionales -como la Acupuntura y la Homeopatía- en Andalucía. Y para ello ha encargado a la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Andalucía (AETSA) que estudie el asunto y presente un informe antes del verano.
La consejera andaluza entiende que es necesario establecer ya cuál es la formación idónea para el ejercicio de estas disciplinas y regular los programas docentes que habiliten a los futuros profesionales así como los requisitos exigibles para la apertura y funcionamiento de los centros que se encarguen de hacerlo. Y no sólo: entiende que hay que incorporar cuanto antes a la cartera de servicios del sistema público sanitario andaluz “aquellas que tengan acreditada su eficacia".
Añadió sin embargo que "no será una tarea fácil" argumentando que la investigación científica sobre esas terapias es escasa porque no suelen estar respaldadas por la industria farmacéutica ni por las administraciones públicas, “principales fuentes de investigación médica”. Sólo que se equivoca. Tal investigación existe y es muy amplia. Otra cosa es que ella –como los demás miembros de la Administración Central y de las Autonómicas al igual que los colegios médicos y las facultades de Medicina- lo ignore. O finja ignorarlo. Y en cuanto a que está por demostrar su eficacia y sus fundamentos científicos cabe decir otro tanto. Es más, existen facultades universitarias de muchas de tales terapias en numerosos países. Negarlo es demostrar un grado de ignorancia supina. De hecho, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la validez y eficacia de las llamadas terapias alternativas o complementarias en muchos de sus documentos. Y no sólo eso: lleva años instando a los Gobiernos a que las apoyen e incorporen a sus sistemas de salud.
Ya está bien de mentiras.