Es más peligroso entrar en un hospital que ingerir complementos alimenticios

La medicina natural lleva décadas soportando la presión de la industria farmacéutica sobre los legisladores europeos para impedir su consumo. Al punto de que ha habido un auténtico acoso policial y legislativo sobre los fabricantes de suplementos alimenticios y productos a base de plantas a los que se consiguió exigir que realicen estudios equiparables a los de los fármacos -económicamente inasumibles- para poder alegar las propiedades terapéuticas de los mismos. Todo con el fin de dificultar al máximo su comercialización y restringir su uso. Es más, la mafia farmacéutica conseguiría que actualmente sólo los fármacos puedan alegar tales propiedades terapéuticas. Con lo que nadie puede hoy vender cápsulas de ajo –por poner un ejemplo- y decir que mejora la circulación y protege de los problemas cardiovasculares aunque sea verdad y todo el mundo lo sepa. Para poder hacer eso el fabricante tiene que hacer ensayos que lo demuestren y gastarse cientos de millones de euros… solo para poder afirmar lo que todos los tratados del mundo recogen y dan por sabido y constatado. Y para demostrar ¡que no hay riesgo para la salud humana por consumirlo! Esperpéntico.
Pues bien, la conocida organización internacional Alliance for Natural Health (Alianza por una Salud Natural) ha realizado un informe con datos obtenidos tanto del Gobierno británico como de otras fuentes oficiales –puede consultarlas en http://anh-europe.org/sites/default/files/120711_Bar_and_bubble_chart_data_sources.pdf– que demuestra que el consumo de complementos alimenticios presenta menos riesgos para la salud -por ejemplo- que ingresar en un hospital del Reino Unido o que tomar medicamentos bajo receta. De hecho los daños médicos evitables que pueden surgir tras un mero ingreso hospitalario –siempre según los datos recogidos por ANH– exponen al paciente a un riesgo de muerte ¡similar al que los soldados británicos afrontan durante su estancia en Afganistán! Un riesgo 326.613 veces mayor que el de morir por consumir productos naturales de salud.
Los investigadores agruparon en el informe las distintas causas de muerte y conductas de riesgo para la salud a las que más comúnmente están expuestos los ciudadanos británicos para definir el auténtico nivel de riesgo que supone consumir suplementos alimenticios frente al consumo de otras sustancias y otras actividades, desde tomar hierbas medicinales y suplementos dietéticos, pasando por las reacciones adversas de medicamentos farmacéuticos, los daños sufridos tras los ingresos hospitalarios y el tabaquismo hasta las heridas de bala y el servicio militar en Irak y Afganistán. Los datos sólo incluyeron el riesgo de muerte por causas graves y no por exposiciones a largo plazo a cualquiera de las sustancias o actividades que se cuantificaron (enfermedades crónicas o similares). Bueno, pues estos son los ocho puntos clave del informe:
1) Los datos del Reino Unido revelan que las hierbas medicinales y los suplementos alimenticios merecen el calificativo de "súper-seguros" ya que no suponen un riesgo significativo de muerte. Éste es inferior a 1 por cada 10 millones de personas que consuman estos productos.
2) Por el contrario, una persona residente en el Reino Unido tiene 293.006 veces más probabilidades de morir a causa de daños médicos evitables que por tomar un suplemento alimenticio.
3) La estancia en un hospital del Reino Unido tiene un riesgo de muerte similar al del servicio militar activo en Irak o Afganistán. Es 326.613 veces mayor que el riesgo de muerte por consumo de productos naturales de salud.
4) El riesgo de muerte por consumo de fármacos en Reino Unido es 62.000 veces mayor que el asumido por consumir suplementos alimentarios.
5) Los medicamentos farmacéuticos representan casi el doble del riesgo de muerte que los accidentes de moto en las carreteras del Reino Unido.
6) Los daños médicos evitables en los hospitales del Reino Unido podrían incluirse en la categoría de “peligrosas” con un riesgo de muerte superior a 1 por cada 1.000 personas; junto al tabaquismo y el servicio militar en Irak y Afganistán.
7) Los residentes en el Reino Unido tienen las mismas probabilidades de ser alcanzados por un rayo o de ser asesinado en el metro de Londres que de morir por tomar remedios herbales o suplementos dietéticos.
8) El tabaquismo sigue siendo la actividad que más riesgos presenta para un ciudadano del Reino Unido. Comparativamente, cualquier ciudadano británico tiene 797.940 veces más probabilidades de morir a causa del tabaco que por consumir un suplemento alimenticio; a pesar de lo cual el tabaco se vende libremente…
Cabe recordar que la ANH –de cuyas actividades nos hemos hecho eco en numerosas ocasiones- surgió para contrarrestar las presiones de la industria en su intento de limitar -a través de modificaciones de la legislación europea- la libre circulación y venta de complementos herbales y alimenticios y dio la batalla legal contra la Directiva Europea de Suplementos Alimenticios en los tribunales londinenses y en el Tribunal de Justicia de Luxemburgo. En la actualidad recoge fondos para denunciar ante los tribunales la Directiva sobre Productos Herbales de la Medicina Tradicional.
La ANH lleva a cabo asimismo campañas a favor de los suplementos dietéticos, la salud sostenible y medicinas tradicionales como el Ayurveda o la Medicina Tradicional China. Y también sostiene campañas contra los transgénicos, la fluoración del agua potable, las radiaciones electromagnéticas y la armonización mundial del comercio de alimentos a través del Codex Alimentarius.