¿Es posible conseguir manteniendo intacto el ADN no enfermar y vivir más?

 

Un equipo de investigadores de la Universidad de Rochester (EEUU) asegura haber descubierto el mecanismo natural por el que el organismo corrige los errores genéticos al replicar el ADN; es decir, cuando las células se dividen y el ADN se duplica, proceso complejo en el que pueden producirse errores. El trabajo, dirigido por Robert Bambara -Director del Departamento de Bioquímica y Biofísica del Centro Médico de dicha universidad- acaba de publicarse en el Journal of Biological Chemistry e indica que es el proceso de acetilación el que determina el nivel de reparación genética del ADN. Hasta ahora se sabía que existen  dos posibilidades para la replicación y reparación del material genético: una vía que repara sólo algunos daños en el ADN y de forma moderada y otra que permite resolver la mayoría de los daños y errores genéticos durante la replicación pero que consume mucha más energía y es la que el organismo utiliza sólo para la creación de proteínas. Lo que no se sabía es lo que determina o controla el tipo de mecanismo de reparación en cada caso y eso es lo que asegura haber descubierto el equipo de  Bambara, que es la acetilación lo que determina qué porciones genéticas han de tomar qué ruta y favorece de forma especial la protección del ADN que genera proteínas.

Algo que le ha hecho llegar a afirmar que “un fármaco que consiguiera provocar simplemente una pequeña alteración en el mecanismo regulatorio de la acetilación podría modificar tanto el número de casos de cáncer o enfermedades neurológicas como aumentar la esperanza de vida humana”.  Agregando: “No sería la llave hacia la inmortalidad pero podría ser la clave para lograr una vida más larga libre de enfermedades”. Para lo cual están investigando a fondo el proceso de acetilación e intentar determinar si es posible potenciarlo de alguna forma para ayudar al cuerpo a aumentar su nivel de protección genética.