Esperanza para las personas con daños no irreversibles de la columna vertebral

 

La aplicación de magnetoterapia en el cerebro de las personas cuya médula espina se ha visto gravemente dañada pero no han perdido su capacidad de moverse o sentir por debajo del punto afectado puede mejorar sensiblemente mediante la estimulación de la corteza cerebral con un electroimán que, colocado en la nuca, genera breves impulsos magnéticos (de una intensidad similar a la de la resonancia magnética o RM). La técnica ha sido denominada Estimulación Magnética Transcraneal Repetitiva (EMTr) y es fruto de un trabajo efectuado con la colaboración de médicos británicos del Imperial College de Londres (ICL), el National Spinal Injuries Centre y los hospitales Stoke Mandeville y Charing Cross.
Los investigadores constataron mejoras en la capacidad de los pacientes para mover los músculos y los miembros así como a la hora de experimentar sensaciones táctiles tras el tratamiento. Uno de los investigadores, el Dr. Nick Davey, comentaría: "Pensamos que la EMTr funciona reforzando la información que transmite el cerebro a través de las neuronas no afectadas de la columna vertebral. Podría funcionar como la fisioterapia sólo que en vez de estímulos físicos la máquina produciría estímulos eléctricos que reforzarían las conexiones de los nervios sanos".
Sabedores de que el sistema nervioso central tiene una notable capacidad de recuperación, el equipo aplicó la estimulación magnética a cuatro pacientes con lesiones parciales que ya habían recibido fisioterapia y otras técnicas convencionales de rehabilitación durante los 18 meses anteriores al tratamiento habiendo llegado a un punto en el que no se consideraba probable mayor recuperación. Sin embargo, constataron que obtuvieron una mejoría tras el tratamiento comentado del 37,5 % de lo que se conoce como inhibición intracortical.
La muestra de pacientes, en todo caso, es aun demasiado pequeña para hacer una valoración realista pero el descubrimiento no deja de ser  una esperanza para los cientos de miles de personas con graves lesiones de columna que se encuentran imposibilitados a consecuencia de accidentes de circulación, domésticos o deportivos, caídas o ataques violentos.
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