Esperanza para los afectados por lesiones de médula espinal

 

A las personas que sufren lesiones de médula -debidas sobre todo a accidentes de coche, caídas, lesiones deportivas y actos de violencia- se les abre una puerta a la esperanza. Una reciente investigación efectuada por científicos del King's Centre for Neuroscience Research ha descubierto que existe una enzima que permite que las células nerviosas de la médula espinal gravemente afectadas se autorreparen, hecho que puede dar lugar a nuevos tratamientos de este tipo de lesiones en el futuro.
Una de las razones por la que los nervios no se pueden regenerar tras una lesión de la médula espinal es la cicatriz que se forma en el lugar de la herida. Las células que rodean a los nervios (células gliales) se multiplican para formar una cicatriz densa y además segregan un producto que los nervios son incapaces de atravesar. Eso impide que los nervios se regeneren. Pues bien, ahora se sabe que hay una enzima bacteriana llamada condroitinasa ABC capaz de destruir parte de las moléculas de la cicatriz ofreciendo a los nervios un camino por el que se pueden desarrollar.
La doctora Elizabeth Bradbury, investigadora de la Facultad de Ciencias Biomédicas Guy's, King's and St Thomas de Londres, asegura al respecto: "La enzima puede formar parte de un arsenal de nuevas terapias para tratar a las personas que sufren parálisis por lesiones de la médula. La condroitinasa ABC actúa como un machete que va abriendo un camino a través de esa jungla de moléculas que normalmente impide que los nervios de la médula espinal vuelvan a desarrollarse en las zonas afectadas. Una lesión de la médula es un grave problema neurológico porque hoy por hoy es irreversible. Las fibras de los nervios afectados no crece normalmente perdiendo la comunicación con otras células nerviosas. Eso es lo que produce la parálisis y la pérdida de sensaciones, tan negativas para el paciente.”
Bradbury agrega en cualquier caso que "es un gran avance pero no una cura milagrosa porque aún hay muchas dificultades que debemos superar antes de poder decir que la médula espinal de las personas se puede regenerar”.
Se confía en que las pruebas clínicas que incluyan este tratamiento dentro de una terapia múltiple comiencen antes de cinco años.
Más información en: www.kcl.ac.uk