Esperanzadores resultados con el Casco Alpha

en distintas dolencias 

Desde la publicación en la revista de los resultados obtenidos con un casco que sin conexión a red genera campos electromagnéticos y estimula los centros nerviosos del cerebro permitiendo recuperar la información química y eléctrica perdida entre las neuronas han sido muchas las personas que se han puesto en contacto con nosotros para rogarnos que diéramos más información cuando obrara en nuestro poder. El lector recordará que el casco había demostrado una notable efectividad terapéutica para aliviar los dolores de cabeza e, incluso, suprimía en muchos casos el temblor de manos característico de los enfermos de Parkinson -mientras se lleva puesto- y había expectativas de que su uso podría ayudar en todas las enfermedades neurodegenerativas, es decir, Alzheimer, Esclerosis Múltiple, Ataxia de Friederich, etc. Y todo ello sin efectos secundarios ni contraindicaciones. De hecho, las terapias con campos magnéticos empiezan a utilizarse por un número cada más creciente de profesionales que no dudan en hablar de sus posibilidades.
Pues bien, a lo largo de estos meses han sido muchas las personas que han entrado en contacto con la redacción para manifestarnos su satisfacción por los resultados que estaban obteniendo con elCasco Alpha -un aparato de parecidas características desarrollado por Mas Bio-Medical Ibérica- si bien otros –aunque en bastante menor número- nos manifestaron no haber notado mejoría. Sabíamos además que diversos médicos y centros habían empezado a usarlo con sus pacientes y que si bien los resultados eran en general buenos no podían extrapolarse aún. Los médicos, con buen criterio, suelen ser cautos porque no cuentan aún con un número significativo de casos como para hacer valoraciones generales. Especialmente debido a que el Casco Alpha está siendo utilizado en patologías muy diversas. Sin embargo, conocedores de algunos sorprendentes casos de mejoría intentáramos que algunos de ellos explicaran públicamente lo obtenido… sin éxito. Consideran prematuro comentar nada. Lo que, no obstante, no ha impedido a algunos ofrecernos algunos detalles.
“Dolores de cabeza, ansiedad, insomnio o depresión son las dolencias en las que he observado una mejor evolución con la utilización del casco. Pero, en general, lo que el paciente me transmite es que, subjetivamente, se siente mejor y más optimista. Yo mismo lo he probado y esa mismaes también mi apreciación personal. La mejora del estado general es muy evidente. De ahí que no haya dudado en contárselo a otros colegas y algunos de los cuales, por lo que sé, han empezado a utilizarlo, afirma el doctor Raymond Hilu, director médico de la malagueña Clínica Las Mariposas.
En una línea muy parecida se expresaría la doctora Joana Quevedo, especialista en Medicina China, que tiene su consulta en Barcelona: “Utilizo los campos magnéticos que induce el casco como complemento de las terapias que empleo con mis pacientes. Básicamente lo aplico con buenos resultados en personas que presentan cuadros de estrés, agotamiento, astenias, depresión o dolores; por ejemplo, menstruales. Por lo que he observado, de forma paulatina y progresiva, a medida que se utiliza el casco se produce la estimulación positiva de los distintos sistemas del cuerpo, incluido el neuronal, lo que implica la percepción de que uno se encuentra sano y vital”.
Por su parte, Carlos Gardeta –director de Institutos Fay para la Estimulación Multisensorial– nos contaría que, por la experiencia adquirida hasta ahora, todo indica que los campos magnéticos con los que trabaja el Casco Alpha mejoran la plasticidad del cerebro”. Así ha acaecido en los adultos que lo utilizaron. “Eso sí –continuaría expresando-, no podemos aún saber a qué patologías se puede aplicar con más o menos éxito porque lo cierto es que aún no se dispone de un protocolo de aplicación de este dispositivo. Nos basamos en la observación y lo que vemos es que, si bien a unas personas las ayuda y a otras no parece hacerles nada, en ninguno de los casos provoca efectos indeseados. Y me gustaría manifestar que si nos decidimos a utilizar el casco en el instituto es porque además de lo descubierto por el profesor Bardasano hay una amplísima literatura científica que avala la eficacia terapéutica y la inocuidad de la energía magnética y el casco es sólo una determinada manera de aplicarla”.
Hasta aquí la impresión que sobre el casco hemos podido obtener. En cualquier caso, todos ellos coincidieron en la necesidad de seguir experimentando con esta tecnología para poder elaborar un protocolo que permita objetivar los resultados que ya se están obteniendo en el tratamiento –como coadyuvante de momento- en diferentes patologías. Cuando tengamos más resultados de los protocolos en marcha lo comunicaremos.