Europa premia un proyecto español de investigación que el Gobierno rechazó cuatro veces 

El pasado 15 de febrero el European Research Council (Consejo Europeo de Investigación) seleccionó entre más de 9.000 trabajos un proyecto de investigación presentado por Eduardo Moreno Lampaya quien recibirá un millón de euros en cinco años para desarrollarlo y que consiste en estudiar el mecanismo biológico por el que las células cancerosas prosperan en las etapas pretumorales eliminando las células sanas sin provocar malformaciones ni señales de alarma. Aunque la noticia está en que se trata de un proyecto que el investigador español propuso cuatro años consecutivos al Ministerio de Educación y Ciencia para obtener fondos y en todas las ocasiones fue desestimado. Con valoraciones cada año más bajas.
Y eso que Eduardo Morenoes jefe del Grupo de Competición Celular -adscrito al Programa de Patología Molecular- del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) que preside Mariano Barbacid y anteriormente trabajó en el Instituto de Biología Molecular de Zúrich (Suiza) y en el Instituto de Biología Molecular Severo Ochoa (también del CSIC).
Eduardo Moreno declararía al diario español ABC que en nuestro país “las autoridades se asustan ante los proyectos arriesgados e innovadores. Te dicen: “¡Esto no lo ha hecho nadie en el mundo!”Claro. Si ya se hubiese hecho no lo investigaríamos”. Agregando:«No puedo entender por qué un proyecto que mejoraba de año en año obtenía cada vez unas notas peores. No puedo comprender los comentarios paternalistas de los evaluadores aconsejándome sobre lo que debería o no investigar. Creo que eso debería desterrarse de una evaluación científica. Me han llegado a decir cosas como ‘Esto no es Suiza, es España’y han intentado hacerme creer que había defectos importantes en mi trabajo. Luego resulta que lo mando fuera y allí lo entiende todo el mundo. Y lo valoran. Ylo premian. Yme dan dinero suficiente para poder investigar”.“El problema–diría luego-es que en España estas decisiones están monopolizadas por un grupo de personas que se han apoltronado en sus puestos y lo controlan todo”.
Mariano Barbacid, por su parte, al ser consultado sobre el caso diría que ha llegado el momento de profesionalizar la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva -el organismo que evalúa los proyectos- porque hoy día funciona casi como un voluntariado y las evaluaciones las realizan científicos de diferentes áreas que lo hacen gratis en sus ratos de descanso. “No se puede hacer una ciencia moderna -afirmaría- con un sistema de funcionariado del siglo XIX”.