Exigen de nuevo la retirada del Wi-Fi de las escuelas

El colectivo Escuela sin Wi-Fi volvió a pedir a mediados de febrero pasado al presidente del Gobierno Mariano Rajoy, a los ministros de Sanidad y Educación y, en general, a toda la clase política que atiendan las recomendaciones que sobre la exposición de la población a radiaciones electromagnéticas se plasmaron en la Resolución 1815 de mayo de 2011 en la que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa insta a los estados miembros a proteger la salud de la población -especialmente la de los niños- frente a radiaciones de alta frecuencia como las emitidas por Wi-Fi instando a dar preferencia en las escuelas a las conexiones por cable frente a las inalámbricas. Recomendación avalada por la decisión de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) –organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS)- tomada el 1 de junio de 2011 de clasificar las radiaciones de los Wi-Fi, los móviles, las antenas de telefonía, los DECT, radares y otros dispositivos como “agentes cancerígenos para humanos del tipo 2B tras valorar más de 2.000 estudios.
“El colectivo Escuela sin Wi-Fi -se dice en el comunicado- exige al Gobierno central medidas concretas para disminuir significativamente los niveles de contaminación electromagnética a los que está expuesta toda la población de forma indiscriminada, afectando de manera especial a niños-as y adolescentes.
Debe establecerse por ley para los niños-as en general –y especialmente en las escuelas- el uso de sistemas de acceso a internet a través de conexión por cable en lugar de la conexión inalámbrica WiFi como impone cada uno de los convenios firmados por el anterior ministro de Educación -el Sr. Gabilondo– y los consejeros autonómicos de Educación así como regular estrictamente el uso de teléfonos móviles por los y las escolares en el recinto escolar; y la sustitución de teléfonos DECT por teléfonos con cable. Pedimos además que por ley se declaren las escuelas “Zona Blanca”,sin contaminación electromagnética”.
El comunicado añade: “Tal y como se pide en la Resolución 1815 se deben diseñar e implementar en el ámbito de los diferentes ministerios -Educación, Medio Ambiente y Sanidad- campañas de información dirigidas a enseñantes, padres y madres y niñas-os sobre el buen uso de las tecnologías de la información a fin de evitar los riesgos específicos del uso precoz, indiscriminado y prolongado de los teléfonos móviles y otros dispositivos que emiten microondas; todo ello con la participación de las asociaciones de afectados-as”.
El colectivo Escuela sin Wi-Fi afirma contar ya en su seno con organizaciones sociales como Ecologistas en acción -con más de 300 grupos-, la Confederación Española de Asociaciones de Vecinos (CEAV) -con más de 3.000 asociaciones-, la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) –con 250 asociaciones- y la Plataforma estatal contra la contaminación electromagnética así como con numerosas organizaciones de afectados de Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Castilla y León, Euskadi, Galicia, Madrid, Navarra y Murcia además de muy diferentes colectivos; como la Organización para la Defensa de la Salud -integrada dentro de la Fundación Vivo Sano- o la World Association for Cancer Research (WACR) (véase la relación en www.escuelasinwifi.org/colectivos.html).