Fallece el Dr. William Rea

El Dr. William Rea, considerado uno de los «padres» de la Medicina Ambiental y miembro del Consejo Asesor de Discovery DSALUD, falleció el pasado 16 de agosto a los 83 años. Director Ejecutivo de la Academia Americana de Medicina Ambiental, Catedrático de Medicina Ambiental en el Instituto Roberts de Tecnología de la Universidad de Surrey (Inglaterra) y Director del Centro de Salud Ambiental de Dallas obtuvo la Licenciatura en Medicina en la Universidad Estatal de Ohio de Columbus formándose posteriormente en Cirugía Cardiovascular en la Universidad de Texas-Southwestern en la que luego sería también profesor de Psicología.

Miembro de numerosas asociaciones entre las que destacan la Academia de Ciencias de Nueva York, la Asociación Americana del Corazón, la Asociación Americana del Pulmón, la Sociedad Americana de Órganos Internos Artificiales, la Asociación Médica Panamericana, la Sociedad Americana de Cirujanos Torácicos, la Asociación Americana para la Inmunología Clínica, la Sociedad de Medicina Integrativa y la Sociedad Internacional para el Estudio de las Energías Sutiles y la Medicina Energética era autor de más de 150 artículos y de cuatro volúmenes sobre Sensibilidad Química entre otros libros.

William Rea venía regularmente a España para asistir a los congresos internacionales de Medicina Ambiental celebrados en Madrid anualmente entre 2007 y 2013 y bianualmente desde entonces por iniciativa de la Fundación Alborada que dirige la doctora Pilar Muñoz Calero, el último de ellos celebrado del 22 al 24 de junio de 2017 en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

Y es que el Dr. Rea -que aseveraba haber tratado a lo largo de su vida a más de 30.000 pacientes de medio mundo- afirmaba que la mayoría de las enfermedades que sufrimos hoy las causan o agravan las sustancias químicas tóxicas que invaden nuestra vida presentes en el agua que bebemos, los alimentos que ingerimos, la ropa que vestimos, los fármacos y los productos de higiene personal y limpieza doméstica así como a las radiaciones electromagnéticas artificiales. Afirmando concretamente que pueden provocar cáncer, patologías cardiovasculares, fatiga crónica, fibromialgia, alzheimer, parkinson, hiperactividad, diabetes, sensibilidad química múltiple, electrosensibilidad y muchas otras patologías.

Y que se tomaba muy en serio la incidencia del medio ambiente en la salud lo demuestra que en su clínica se reunían cada martes los especialistas para, entre otras cosas, valorar las tendencias principales del clima, los vientos, la humedad y los posibles contaminantes que los vientos podían llevar hasta su ubicación en Estados Unidos desde otros continentes.

“Los tóxicos –decía- afectan especialmente al tejido conectivo que constituye el 60-70% del cuerpo humano; y eso incluye al sistema inmune, al neurológico y al circulatorio. Esos tres sistemas son los principalmente afectados y es su intoxicación lo que da lugar primordialmente a disfunciones concretas que son a las que luego llamamos enfermedades». Añadiendo: “En lugar de buscar virus y bacterias patógenas cuando les llegan enfermos los médicos deberían empezar a comprobar antes de nada qué toxinas invaden sus organismos”.

Para el Dr. William Rea sólo en un organismo libre de toxinas y bien nutrido la homeostasis del organismo es correcta y el cuerpo puede funcionar adecuadamente. Luego todo enfermo debe empezar desintoxicándose, entre otras cosas porque es la saturación de tóxicos lo que acaba con las reservas de antioxidantes, vitaminas, minerales, enzimas y oligoelementos necesarios para el correcto funcionamiento del metabolismo además de provocar el envenenamiento de las células y del espacio intersticial.

Asimismo aseguraba que una de las principales razones del agravamiento de las patologías existentes o la aparición de nuevas enfermedades es el uso indiscriminado de insecticidas y pesticidas que se han convertido en una amenaza mundial para la salud. De hecho a su juicio la inhalación de sustancias procedentes de jardines, parques e incluso de lugares más alejados es la responsable de muchos deterioros cerebrales, especialmente en niños. Agregando que si bien revertir o curar las afecciones causadas por los tóxicos ambientales no siempre es posible puede conseguirse a menudo siguiendo un estricto protocolo que exige conocer las sustancias químicas que afectan al enfermo y a continuación seguir un método de desintoxicación total. Siendo fundamental siempre seguir una correcta alimentación.

Todo esto -y mucho más- lo explicaría en la extensa charla que nuestro director –JoséAntonio Campoy– mantuvo con él cuando asistió al V Congreso Internacional de Medicina Ambiental que se celebró en junio de 2011 en Madrid y se publicó en el nº 139 de la revista con el título William Rea: “A los médicos se nos ha ocultado la causa de la mayoría de las enfermedades” (puede leerse íntegra nuestra web: www.dsalud.com).

Animamos asimismo al lector a visualizar el video con la entrevista que nuestro compañero Antonio Muro le hizo en Discovery DSALUD Televisión a la que puede accederse desde al apartado Videos de nuestra web; este es el enlace: https://www.dsalud.com/dsalud-tv/william-rea-las-enfermedades-las-causan-agravan-los-toxicos