Fallece Joaquín Grau, creador de Anatheóresis

Joaquín Grau, Director del Centro de Terapias, Investigación y Formación en Anatheóresis, presidente de la Asociación Española de Anatheóresis, miembro de nuestro Consejo Asesor desde su creación y colaborador de Discovery DSALUD donde estuvo al frente de dos secciones –Anatheóresis y Contrapunto- en dos etapas (de octubre de 1999 a junio de 2003 y de Enero de 2007 a junio de 2008) falleció el pasado 31 de enero de 2014 a los 85 años.
Creador de la técnica psicoterapéutica que dio a conocer en su excelente Tratado Teórico-Práctico de Anatheóresis, obra con amplia casuística clínica y un destacadísimo trabajo de investigación, era además Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, técnico en Publicidad, autor teatral, conferenciante, articulista, investigador en el ámbito de la Psicología y Doctor Honoris Causa por la Bircham International University habiendo sido Director Editorial de Heptada Ediciones, director de varias colecciones en la Editorial Bruguera, asesor en numerosos programas de televisión y autor de otros siete libros entre los que destacan Nazca a una nueva vida, Mi vida con los aucas, Donde los espejos se multiplican y Judas, el apóstol que estaba enamorado de Jesús, los cuatro relacionados de alguna forma con la disciplina anatheorética.
Joaquín Grau seguía en activo a punto de cumplir los 86 años y de hecho aún dirigía el centro que constituyó hace años e impartía tres o cuatro cursos anuales tanto de iniciación a la Anatheóresis como de nivel avanzado. De hecho en el momento de su óbito estaba dando ese fin de semana uno de ellos en su centro cuando en un receso se sintió indispuesto y se desplomó. Practicada por uno de los alumnos médicos una rápida recuperación cardiopulmonar volvió a un estado normal de consciencia a pesar de lo cual se decidió trasladarle en ambulancia a un hospital cercano por precaución. No llegaría con vida. Tras quejarse en ella de que le dolía la zona del vientre fue poco a poco quedándose "dormido" hasta que su corazón dejó de funcionar muy cerca de la entrada del centro hospitalario. Apuntando todo a que la causa de la muerte se debió a un aneurisma descubierto unos años antes del que decidió no operarse.
Verena Frey, su compañera de vida y profesión -no solo ejerce hoy la Anatheóresis sino que fue su mano derecha en todos los cursos que impartió- nos haría llegar el 5 de febrero el párrafo final que Grau escribió diez años antes en previsión de que le pasase algo y que citamos textualmente: "Y, por último, deseo, que mis cenizas sean arrojadas al mar -si es posible, que ese mar sea el Egeo, en la localidad griega de Monemvasia – y que al ser arrojadas Verena Frey esté presente y comparta la ceremonia de mi vuelta al mar amniótico, origen de toda la vida".
Cabe agregar que Joaquín Grau tenía especial predilección por esta pequeña localidad medieval fortificada ubicada en una pequeña península de la costa este del Peloponeso en Grecia cuyo nombre significa Única Entrada y en cuyo cementerio está enterrado el poeta Yannis Ritsos, Premio Lenin de la Paz y uno de los tres poetas más reconocidos de la cultura griega contemporánea por quien Joaquín tenía especial admiración al punto de que llegaría a manifestar a Verena su convencimiento de que parte de su obra sobre el apóstol Judas -que escribió íntegramente en Monemvassia- se la "inspiró" él. Y de hecho Joaquín Grau llevó en más de una ocasión a algunos de sus alumnos -incluido nuestro director- a realizar allí cursos avanzados de Anatheóresis.
Terminamos indicando que a nuestro juicio nos ha dejado una figura entrañable y genial cuya persona, obra y trabajo ha sido desgraciadamente poco conocida en su propio país y a quien todos los que le conocimos vamos a echar mucho de menos. De ahí que de forma excepcional hayamos decidido publicar de nuevo en el próximo número de la revista la entrevista que le hizo nuestro director cuando apareció su voluminosa y excepcional obra sobre Anatheóresis publicada en el medio que entonces dirigía con el título Las claves de la enfermedad y que por su importancia e interés ya reprodujimos en el nº 2 de esta revista.
Un texto en el que Joaquín Grau explicaba de forma magistral que la mayor parte de nuestras enfermedades no son sino "reactivaciones" de traumas que, aunque no los recordemos a nivel consciente, sufrimos durante el tiempo en que permanecimos en el vientre de nuestra madre o durante los 7 a 12 primeros años de vida y cuya técnica anatheorética aborda viajando mentalmente al pasado para encontrarlos y vivenciarlos de nuevo con toda su intensidad y carga emocional a fin de poder disolverlos y curarnos.