Farmaindustria afirma que la formulación magistral es "un regreso al pasado"

 

Para Farmaindustria, la patronal del sector farmacéutico, la formulación magistral es “un regreso al pasado ya que todo procede de ellas pero hoy estamos en la era del medicamento". Así lo expresó Julián Zabala, director de Comunicación de los fabricantes de fármacos, en unas declaraciones que no tienen para muchos otro objetivo que presionar aún más al Ministerio de Sanidad y Consumo para que no permita más a los farmacéuticos preparar fórmulas magistrales ni a los médicos recetarlas. Quieren el negocio de la salud en exclusiva y las fórmulas les quitan cuota de mercado. El argumento transmitido por Zabala es que "la industria no puede estar de acuerdo con que ninguna institución, como un servicio de farmacia hospitalaria, ejerza de laboratorio sin serlo" añadiendo además que duda de que" las garantías de seguridad, eficiencia y calidad que se exigen a un laboratorio sean equiparables a las de una farmacia”.
"La industria–apuntillaría- es la única responsable del medicamento, desde la inversión en investigación hasta la fabricación, la comercialización y el reciclaje. Ese desarrollo de los fármacos ha conseguido avances de salud evidentes como convertir el sida casi en una dolencia crónica cuando antes era irreversible y mortal”.
Nos preguntamos si el señor Zabala  se cree en serio lo que dice sobre los fármacos, especialmente su afirmación sobre la presunta efectividad actual de los mismos en casos de sida. Debe tomarnos por idiotas.
En cuanto a negar a los médicos la posibilidad de recetar preparaciones magistrales y a los farmacéuticos elaborarlas roza ya lo grotesco. La industria se ha empeñado en convertir a los facultativos en meros recetadores de medicinas tras “formarles” a su antojo y conveniencia y a los farmacéuticos en meros vendedores sin responsabilidad ni criterio. Pues nada, que vayan cerrando las facultades y que los médicos se formen en las aulas que prepare al efecto Farmaindustria en cada país. Y, de paso, que se amplíen pronto los cementerios que buena falta van a hacer.