Fumar cigarrillos reduce los niveles del antioxidante paraoxonasa

El consumo de cigarrillos favorece la formación de placas grasas en las arterias (arteriosclerosis) y, como consecuencia, provocar ataques al corazón o la aparición de un ictus debido a que reduce los niveles de una enzima antioxidante paraoxonasa, sustancia que previene la formación de trombos. Así se indica al menos en un nuevo estudio llevado a cabo por  un equipo dirigido por Richard W. James -responsable del Laboratorio de Lípidos del Hospital Universitario de Ginebra (Suiza)- que publicó en julio pasado la revista Circulation donde se concluye queel riesgo de que un fumador tenga un ataque al corazón es dos veces superior al de los no fumadores.
El estudio, efectuado en 596 personas afectadas de alguna patología coronaria, constató que la concentración de paraoxonasa es mucho menor en los fumadores y, por tanto, al sufrir más oxidación aumenta el colesterol en sus vasos sanguíneos y, por ende, la posibilidad de que aparezcan trombos o placas. “Lo novedoso de nuestro estudio -dice Richard W. James- es que muestra que fumar no sólo hace más tóxico el colesterol LDL produciendo radicales libres sino que también debilita uno de los límites de oxidación del colesterol LDL”.
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte, sólo comentar que esta “explicación científica” –y muchas otras- quizás tenga que revisarse en el futuro si termina por demostrarse que es falsa la teoría de que el exceso de radicales libres causa diversas enfermedades y, por tanto, se ha exagerado también la importancia de los antioxidantes, tal como afirma elequipo de investigadores que dirige Tony Segal, miembro del Centro de Medicina Molecular del Departamento de Medicina del University College de Londres. Informaremos de ello en un amplio reportaje el mes que viene.