Iberdrola remodela el centro de transformación de Majadahonda que no necesitaba remodelación

 

Palabras y más palabras. Es lo único que por el momento han conseguido de las autoridades locales y de la Comunidad de Madrid los vecinos que antes del verano denunciaron ante la Fiscalía de Medio Ambiente que desde 1984 hasta hoy se han producido 43 muertes -26 por cáncer y 17 por infartos o problemas cardiovasculares- en tan sólo cinco bloques de viviendas de apenas cuatro pisos ubicados a muy pocos metros de un transformador de Iberdrola y de una enorme antena de telefonía móvil.
Pues bien, mientras se conoce la decisión de la Fiscalía ambas compañías han procedido a realizar en las últimas semanas obras de gran envergadura en ellas. El pasado 25 de septiembre, en pleno domingo, días después de que Iberdrola y el Ayuntamiento declararan públicamente que todo estaba bien una brigada de trabajadores –nada menos que 9 operarios- cortó la Travesía San Joaquín de Majadahonda sin permiso municipal y -según testimonio posterior de los vecinos ante la Fiscalía- durante ¡13 horas! estuvieron trabajando en el interior de la instalación del transformador sacando gran cantidad de cables y materiales viejos y sustituyéndolos por otros nuevos. Durante esas horas también estuvieron trabajando allí quienes en apariencia eran técnicos de la compañía. Los vecinos avisaron tanto a la Guardia Civil como a la Policía Municipal que no tomaron ninguna medida limitándose a levantar acta de lo que allí se estaba haciendo. También en esas fechas la compañía telefónica abría un enorme agujero en el suelo e instalaba una especie de búnker de hormigón por donde en teoría -por los agujeros que presentaba- debían salir los cables del edificio de la antena. Según lo que escuchó uno de los comerciantes de la zona querían disminuir la potencia de emisión de la antena.
Dos días después, el 27 de septiembre, el pleno del Ayuntamiento de Majadahonda aprobaba por unanimidad –hay que tener desfachatez- una resolución para que se abriese una investigación sobre el asunto pero la realidad es que desde entonces no se ha hecho absolutamente nada. Ni se ha investigado ni se les ha proporcionado a los vecinos un solo dato sobre la situación de las antenas y el centro de transformación.
Es más, el pasado día 3 de noviembre la Teniente de Alcalde y concejala de Urbanismo, Carmen Menéndez, recibió en su despacho a los dos denunciantes sin que la reunión se tradujera en nada concreto. Y del grado de la investigación sirva como muestra que la concejala les manifestó que ni siquiera tenía conocimiento de que tanto Iberdrola como Telefónica habían hecho grandes remodelaciones. Claro que ese centro de transformación y la antena se encuentran a la enorme distancia de ¡120 metros! del Ayuntamiento y eso lo explica. Eso sí, la teniente de alcalde tuvo tiempo para acusar a esta revista ante los vecinos de “provocar alarma social” por denunciar las muertes ocurridas y la incompetencia de las autoridades locales para evitarlo a pesar de las reiteradas peticiones efectuadas por algunos vecinos desde hace años.
Los miembros de la oposición municipal han citado a los vecinos el 2 de diciembre para debatir la situación. Mientras, ante la inacción de las autoridades, una persona más del entorno del transformador -aunque no de los edificios detallados ante la Fiscalía- ha muerto de cáncer. Porque la realidad que se sigue ocultando es la enorme dimensión de los hechos. Y es que hasta el momento nadie ha investigado más que en esos cuatro bloques pero se sabe que en el entorno inmediato hay más muertos. Van contabilizados más de sesenta fallecidos y algunos vecinos hablan de que posiblemente la cifra llegue al centenar. Un auténtico escándalo.
Actitud bien distinta ha adoptado el madrileño ayuntamiento de Torrejón de Ardoz. En el último pleno se decidió retirar 26 de las 27 antenas de telefonía instaladas en el municipio, todas ellas de forma ilegal. Curiosamente, el acuerdo se tomó con la abstención del equipo de gobierno (POSE e IU) y el apoyo de la oposición (PP, PADE y un concejal independiente). En Majadahonda el PP gobierna y quiere mantener las antenas mientras el PSOE e IU las combaten. Lo de siempre. Estamos hartos de la hipocresía de nuestra clase política.