Imputados 23 médicos por estafa

El Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil de Málaga detuvo el pasado mes de octubre en varias poblaciones malagueñas a 26 personas (20 españoles, 2 italianos, 2 cubanos, 1 rumano y 1 serbio) -veintitrés de ellas médicos como “cooperadores necesarios”- a los que acusa de defraudar medio millón de euros al Servicio Andaluz de Salud y a Muface por cargar medicamentos de elevado coste a tarjetas de pensionistas sin conocimiento de éstos. Se les acusa de delito contra la salud pública, tráfico de sustancias dopantes, falsedad documental, usurpación de estado civil y estafa.
Todo empezó cuando la Inspección de Farmacia de la Delegación Provincial de la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía detectó que una farmacia vendía una cantidad desproporcionada del fármaco Rubifén y, posteriormente, que despachaba además un elevado número de anticancerígenos.
Se descubriría así que un empleado utilizaba las tarjetas sanitarias de clientes pensionistas para cargar en ellas esos medicamentos que luego se llevaba. Obviamente los pensionistas no los recibieron nunca porque no  padecían las patologías para las que estaban indicados. Es más, se prescribió a hombres fármacos para el cáncer de mama -como Letrozol y Anastrozol- y a mujeres para el cáncer de próstata –como Bicalutamida-. Asimismo consiguieron sustancias anabolizantes como Wistrol, Depot y otras con informes clínicos y recetas falsificadas. Entre los fármacos que se incautaron -por valor de unos 60.000 euros- había algunos como el Sutent, presunto anticancerígeno cuyo envase de 50 miligramos cuesta la friolera de 5.312 euros a pesar de que ni previene ni cura la enfermedad. Asimismo se encontraron 11 sellos falsificados a nombre de médicos, varios talonarios de recetas de Muface, más de 100 recetas del SAS con su correspondiente cupón precinto y diverso material informático.