Ingeniería arterial y de las articulaciones 

 

Científicos del nuevo Centre for Tissue Engineering (CTE, Centro de ingeniería de tejidos) de Manchester y Liverpool están fabricando ya en laboratorio vasos sanguíneos completos y la superficie interior de las articulaciones con el fin de utilizar éstas y otras estructuras artificiales en transplantes. A partir de esos elementos los investigadores piensan ya en construir músculos, tejido cerebral e, incluso, órganos completos. Y es que se trata de productos de “ingeniería tisular” que tienen la facultad de comunicarse con el entorno que encuentran al ser transplantados al cuerpo.
Actualmente el programa del CTE se dirige al cultivo de células cartilaginosas, la curación de heridas y el desarrollo de materiales biocompatibles para fabricar órganos o partes de órganos como válvulas cardiacas. Uno de los primeros objetivos del centro es curar las úlceras crónicas de las extremidades inferiores, un problema cada vez más grave debido al envejecimiento de la población y hasta ahora sin solución. Un problema que se agrava en el caso de los diabéticos pues sus úlceras no se curan y son una fuente constante de incomodidad e incapacidad. Se trata de personas a las que no las falta la capacidad intrínseca de curación de las úlceras de la piel sino las señales biológicas o mensajeros químicos que desencadenan esos procesos de curación, la migración celular, la formación de vasos sanguíneos y la unión de los tejidos. Tim Hardingham, director del CTE, explica: "Si podemos ofrecer esas señales biológicas en un tejido artificial podremos iniciar un proceso de reparación que después completen los propios tejidos del paciente".
Ya se están utilizando experimentalmente los primeros tejidos artificiales y se espera que antes de diez años se utilicen en aplicaciones clínicas. De ese modo se podría conseguir un auténtico rejuvenecimiento de los tejidos.
Más información en: Tim Hardingham. Tel.: +44 1612 75 55 11. E‑mail: timothy.e.hardingham@man.ac.uk