INHIBIR UNA DETERMINADA ENZIMA PUEDE OFRECER UNA NUEVA TERAPIA CONTRA EL CÁNCER

 

Un equipo científico ha demostrado en Estados Unidos que inhibir la enzima telomerasa no sólo frena la proliferación de células cancerosas al privarlas de una fuente primordial para su desarrollo y extensión sino que provoca el “suicidio” de las mismas.
Según estas investigaciones, efectuadas por expertos del Instituto Whitehead de Massachusetts, esta solución terapeútica promete mucho en la lucha contra el cáncer.
En las células humanas la telomerasa está en estado inactivo en la mayoría de los casos. No obstante, al cabo de varias divisiones celulares puede alargar su estado de reposo o, en ocasiones, llegar a desaparecer. Esta enzima, sin embargo, se activa inmediatamente en la mayor parte de los cánceres y aquí comienza a llevar a cabo su terrible labor para impulsar la proliferación de células malignas.
Queda por constatar si la inhibición de la telomerasa en casos prácticos con humanos tendría el efecto esperado y cortaría de raíz la extensión de las células cancerosas.